El jefe del Ejecutivo comparece en el Congreso para explicar las nuevas medidas de ajuste: los altos funcionarios no cobrarán la paga de Navidad en 2012, se va a reducir un 30% el número de concejales, se elimina la deducción por compra de vivienda a partir de 2013, se sube el tipo general del IVA del 18 al 21% y los nuevos parados verán reducida su prestación por desempleo a partir del sexto mes. Además, se reduce en 600 millones el presupuesto de los ministerios en este ejercicio y se recortan otro 20% las subvenciones a partidos, sindicatos y organizaciones empresariales en 2013. Rajoy ha anunciado que el paquete de consolidación fiscal en su conjunto, incluyendo ingresos y reducción de gastos, representará 65.000 millones de euros en 2 años y medio, en torno a 6,5 puntos del PIB.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha comparecido este miércoles en un pleno extraordinario del Congreso de los Diputados para anunciar un paquete de consolidación fiscal que en su conjunto, incluyendo ingresos y reducción de gastos, representará una cifra de 65.000 millones de euros en 2 años y medio, en torno a 6,5 puntos del PIB. Rajoy ha iniciado su comparecencia apelando a la unidad de los partidos políticos frente a la crisis porque así considera que el país tiene más fortaleza ante la Unión Europea. Rajoy ha agradecido que el PSOE, antes del último Consejo Europeo, le trasladara su respaldo ante las decisiones que en esa cita se iban a adoptar.
"Entiendo que el apoyo introduce fortaleza en las posiciones y ayuda a mantenerlas con mayor firmeza", ha señalado el jefe del Ejecutivo.
Frente a ello, ha considerado que muchas posiciones del Consejo derivan de la debilidad del respaldo político que sufren algunos dirigentes europeos. "La tarea -ha dicho- nos compete a todos y
es bueno ofrecer una imagen de unidad que fortalezca el crédito y la defensa de los intereses".
Rajoy ha recalcado que las reacciones de las bolsas y la prima de riesgo -que se comportaron mejor inmediatamente tras los acuerdos de la Cumbre, pero volvieron a términos negativos al ver los mercados dudas en su aplicación- pone de manifiesto que
los acuerdos políticos de la UE "exigen un cumplimiento rápido y completo".
La recesión continuaráActo seguido, el jefe del Ejecutivo ha empeorado ligeramente las previsiones del Gobierno al recordar que España está próxima a un decrecimiento del 2% este año (el Gobierno prevé una caía del 1,7%) y que todas las estimaciones del año que viene apuntan a que la situación recesiva continuará, aunque más próxima al estancamiento (0%). Rajoy ha asegurado que
no es posible crecer ni crear empleo porque el país atraviesa la segunda recesión más grave de su historia. En cualquier caso, ha asegurado que las recomendaciones que ha hecho Europa a España están en línea con los ejes de actuación del Gobierno y ha asegurado que el compromiso del Ejecutivo con estas recomendaciones es "inequívoco" y hará todo lo posible para ganar flexibilidad y competitividad para volver a crecer y crear empleo.
Los recortes de julio, al detalleAnte este panorama, Rajoy ha anunciado que
los funcionarios y altos cargos no cobrarán la paga de Navidad en 2012, pero que los empleados públicos la recuperarán como fondo de pensiones en 2015; que se
eliminará la deducción por compra de vivienda a partir del año 2013; que
se subirá el tipo general del IVA del 18 al 21%, del 8 al 10% en el caso del reducido, y el mantenimiento del 4% en el tipo superreducido; y que los
nuevos parados verán reducida su prestación por desempleo a partir del sexto mes aunque no se modificará el periodo máximo de la duración de esta ayuda, de 24 meses. Y además, el presidente
recortará además un 30% el número de concejales de los más de 8.000 ayuntamientos del país, como medida dentro de un paquete de reforma de la administración pública que busca mayor "austeridad" y "eficiencia".
La reducción se hará "por tramos de población, según la Ley Orgánica de Régimen de Bases Locales", y además se "homogeneizarán y publicarán" las retribuciones de los cargos municipales en función de unos baremos que se fijarán en los Presupuestos Generales del Estado y que también atenderán a las características de cada municipio.
La reforma de las administraciones públicas también buscará "evitar duplicidades atendiendo a la premisa de una administración, una competencia", por lo que se "solucionarán las competencias impropias de los ayuntamientos, para que no presten servicios para los que no tengan la financiación necesaria" y se reforzará el papel de las diputaciones provinciales con el objetivo de que centralicen la prestación de servicios y "garanticen que los pequeños municipios reciban unos servicios públicos adecuados a precios razonables y mejor gestionados".
Según Rajoy, esto generará un ahorro de unos 3.500 millones de euros. Finalmente, se acometerá una "reducción, e incluso
eliminación, de empresas públicas en el ámbito local" para evitar duplicaciones "e incluso triplicaciones", y se mejorará el control de las cuentas públicas en el ámbito local con el "fortalecimiento" de la "imparcialidad" del Interventor Municipal y de los funcionarios de carácter nacional.
Más recortes en los ministerios y otro 20% menos en subvencionesEl presidente del Gobierno ha anunciado también un nuevo
ajuste del gasto ministerial de 600 millones de euros en este ejercicio presupuestario, así como un
nuevo recorte de otro 20% en las subvenciones a partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales en 2013.
También se
"racionalizará el gasto en Dependencia revisando el baremos y las prestaciones económicas" para "garantizar su sostenibilidad", ha zanjado.
En esta línea, Rajoy ha adelantado que llevará al Pacto de Toledo un
nuevo proyecto de ley sobre el sistema de pensiones para acelerar la aplicación del factor de sostenibilidad y abordar la
jubilación anticipada.
"Hacemos lo que no nos queda más remedio que hacer, tanto si nos gusta como si no"El presidente del Gobierno ha terminado su comparecencia asegurando que está tomando medidas que no le gustan, como subir impuestos, pero ha recalcado que es
"lo único que se puede hacer para salir de esta postración". "Hacemos lo que no nos queda más remedio que hacer, tanto si nos gusta como si no", ha enfatizado. "Yo soy el primero en estar haciendo lo que no me gusta. Dije que bajaría los impuestos y los estoy subiendo, no he cambiado de criterios y no renuncio a bajarlos en cuanto sea posible, pero han cambiado las circunstancias y tengo que adaptarme a ellas", ha proclamado, cosechando un aplauso de los suyos y el abucheo de los partidos de la oposición.
Tras insistir en que "las circunstancias no son tan generosas", ha señalado que la única opción que la realidad permite es
"aceptar los sacrificios y renunciar a algo" o "rechazar los sacrificios y renunciar a todo". "La única pregunta que debe importarnos es:
¿servirá de algo? ¿servirá de algo tanta estrechez y tantas apreturas? La respuesta es un
'sí' con toda rotundidad", ha enfatizado.