Los populares, con menos mesas de las que les corresponden
El Gobierno pretende aislar al PP en el Poder Judicial
viernes 18 de abril de 2008, 21:37h
La renovación del Consejo General del Poder Judicial está a punto de convertirse en el gran caballo de batalla entre socialistas y populares durante el arranque de esta segunda legislatura. Tras la reunión maratoniana de este viernes entre las dos fuerzas políticas el interrogante sigue sobre la mesa. ¿Qué pasará con el CGPJ? No obstante, los portavoces de un lado y de otro han calificado estas conversaciones de “fructíferas, acuerdos leales y buena voluntad”.
El éxito del encuentro de José Antonio Alonso y Soraya Sáenz de Santamaría, después de catorce
horas, se fundamenta exclusivamente en “las bases del principio de un acuerdo”, pero en nada más. Ignacio Astarloa, responsable popular de la Secretaría de Libertades Públicas, ha sido más explícito en los comentarios realizados en rueda de prensa: “hemos llegado a un acuerdo para comenzar un acuerdo”.
Hasta la fecha, los populares no disponen de más datos que un mero catálogo de propósitos. En la actualidad, el CGPJ se encuentra bloqueado. Este Consejo nació hace seis años y tres meses. Hoy cuenta con una mayoría conservadora -10 de los 20 vocales fueron propuestos por el PP, al igual que el presidente del organismo, que también lo es del Tribunal Supremo. Entonces, los populares tenían mayoría absoluta en la Cámara Baja.
En aquel momento, el sistema de elección de los vocales del Poder Judicial fue acordado por el PSOE y el PP en el Pacto de Estado de la Justicia que consistió en que, por un lado, las asociaciones de jueces hacían una selección previa para que, a la postre, el Congreso eligiera a los candidatos teniendo en cuenta la proporcionalidad política en el Hemiciclo.
Concluido el tiempo de mandato -5 años según la Constitución-, el PP se ha negado a acordar la renovación del CGPJ. Ahora, los dos partidos consideran el asunto prioritario.
¿Entrarán los nacionalistas en el reparto del CGPJ?
Es en el reparto de vocales y en el nombramiento del presidente del órgano judicial donde está el quid del asunto. Los populares saben que no pueden mantener el actual reparto de fuerzas. Y los socialistas, que apelan a la Constitución ateniéndose, además, a “la pluralidad de las asociaciones judiciales y a la representación proporcional de la Cámara”, podrían incluir a un número de vocales que viniera de la mano de algunos partidos nacionalistas.
Este viernes, Soraya Sáenz de Santamaría ha asegurado desde el Congreso, que en la reunión de los portavoces no se ha hablado ni de nombres ni de número ni de modelo de proceder. Pero José Antonio Alonso, ponderando la voluntad de diálogo, ha sido meridianamente claro, y ha explicado que “el PSOE es el partido que ha ganado las elecciones, tendremos en cuenta a las asociaciones, e incluso incorporaremos otros vocales que no están representados, y nos parece normal que participen otros partidos, siempre teniendo en cuenta su número de votos, para que tengan representación en el CGPJ”. Después de esta exposición, “nueve vocales sería un éxito para el PP”, afirma un dirigente de Génova.
Plantear esta renovación no es un asunto baladí. Su aprobación necesita de la mayoría absoluta de la Cámara Baja. No en vano, un acuerdo entre PSOE y PP echaría por tierra la intención de la izquierda de hace meses de llevar a cabo una reforma legal de urgencia destinada a evitar el bloqueo, lo que supone el cese automático de sus vocales.
Los populares no logran las comisiones que solicitaron
Donde los populares ya no tienen nada que hacer es en el reparto de presidencias de las mesas de las Comisiones Parlamentarias. Al comienzo de la reunión, el PP manifestó su intención de lograr seis, una objetivo optimista, ya que el PSOE no estaba dispuesto a conceder más de tres. Al término de esta primera toma de contacto, el principal partido de la oposición se queda con cuatro de 19. Justo el mismo número de comisiones que en la anterior legislatura, aunque ha aumentado el número de ministerios. Alonso ya ha desvelado “que sería justo que CiU presidiera una”.
El argumento de "a mayor número de votos, mayor número de comisiones", no le ha servido a los populares, quienes, hasta el último instante, han defendido la segregación de Agricultura de la Comisión de Medio Ambiente. La nueva estructura de Gobierno forzará la creación de más comisiones con respecto a la última legislatura. Pero ni siquiera este razonamiento ha persuadido a los socialistas acotando el poder de la oposición en el nuevo periodo parlamentario.