“Lady Gipsy”
domingo 05 de agosto de 2012, 17:29h
El año pasado, en la playa de Matalascañas, una medusa. Este año, y en el mismo punto de la playa, dos… Debe ser que la crisis inquieta y desestabiliza también los océanos y cada vez son más las criaturas marinas que, ingenuamente, alientan la esperanza de que la solución contra los vertidos y la contaminación resida en un cambio de aires.
Donde no se falsea ni se trueca de aire es en la Calle de la Cera y demás ejes y aledaños de la rumba catalana. La de “Lady Gipsy” es ya la tercera o cuarta generación de vocalistas y músicos gitanos que reza según los misales de oración y los cánones litúrgicos de “Peret”, “Chacho” –que me dicen que ha reaparecido- y Antonio González. La abuela de “Lady Gipsy” hacía coros con “Peret”, y su madre –Teresilla- conoció el éxito discográfico en la década de los 70. Jack Tarradellas, artífice principal del argumento musical del disco, es hijo de uno de los dos componentes de “Chipén”, artistazos que, para el gusto de quien suscribe, marcaron época en la rumba y a cuya última derivación –“Papawa”- hemos perdido la pista después de que nos entusiasmara con un par de temas de su primer -y creemos que único- disco.
Los viejos “hits” de Dolores Vargas “La Terremoto”, que hizo en el cine con mi abuelo “Torero por alegrías” y “Noches andaluzas”, suenan a vino añejo en odre nuevo en la garganta de esta joven vocalista. Hay guiños a los tangos extremeños y también a “Parrita”, un artista de alto rango venerado por todo el mundo flamenco y de la canción, pero respecto a quien no parece nunca ir a tomarse de verdad la decisión de hacer ese disco y ese lanzamiento definitivos que merece.
¿Recomendamos el álbum? Por supuesto. Las ondulaciones vocales, el eco brillante e irisado y el compás a prueba de bomba de “Lady Gipsy” perfilan una artista festoneada por los quilates necesarios para el triunfo. ¿Lo logrará? Pronosticar resulta, a día de hoy, algo demasiado gratuito. Lanzar un disco es, en estos tiempos, una aventura. Pero, dada la incertidumbre que se enseñorea de todo, quién sabe si no descubriremos pronto, en la rumba catalana, hasta el remedio mágico e infalible contra la crisis. ¿Viene “Lady Gipsy” a salvar el euro?
No lo descarten.