Las tres religiones
Jerusalén, ciudad abierta
sábado 19 de abril de 2008, 21:13h
A menudo, los expertos en la materia aluden al papel religioso del rey de Marruecos, que ostenta el título de “Emir de los creyentes”. Lo que en el plano estrictamente nacional marroquí viene a significar que el soberano alauí es la máxima autoridad religiosa para los creyentes de las tres confesiones: musulmanes, judíos y cristianos. Y, en consecuencia, tiene obligación de proteger a las tres.
Tanto la Reina de Inglaterra -con la que el rey saudí Abdalá mantuvo unos días antes de visitar el Vaticano un encuentro- como el Rey de España o el presidente norteamericano George Bush han visitado importantes mezquitas y sinagogas con fuerte carácter simbólico, abriendo de esta manera el camino a un diálogo interreligioso trascendental.
Las mayores dificultades a la hora de encontrar un estatus abierto para Jerusalén provienen del mundo musulmán, donde el proselitismo de otras confesiones está a menudo castigado, y severamente prohibido como en el caso de Arabia Saudí.
Sin embargo, el Rey Abdalá se ha mostrado abierto a un cambio, y coincidiendo con su visita al Vaticano se expresó en los siguientes términos: “Hay un pensamiento que me obsesiona desde hace dos años. El mundo sufre. Y esta crisis está provocada por el desequilibrio entre la religión, la ética y la humanidad en su conjunto. La desintegración de la familia y la difusión del ateísmo son fenómenos estremecedores que todas las religiones deben tener en consideración y enfrentar. Por esta razón, me he propuesto invitar a las autoridades religiosas a expresar su opinión sobre lo que acontece en el mundo. Si Dios quiere comenzaremos a organizar encuentros con nuestros hermanos pertenecientes a las religiones monoteístas representadas por el Corán, los Evangelios y la Biblia”. Un paso de gigante en un mundo globalizado.