www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Violencia en Sudáfrica

domingo 19 de agosto de 2012, 08:34h
La violenta actuación de la Policía sudafricana contra la huelga de mineros de Marikana ha dado la vuelta al mundo en unas imágenes estremecedoras. Y, ciertamente, no es para menos. El conflicto minero que asola en estos momentos la localidad de Rustenburgo, a cien kilómetros de Johanesburgo, ha causado cerca de cuarenta muertos y más de setenta heridos. En una carga brutal y desprorcionada, la Policía disparó contra los huelguistas, que apenas tenían palos y no iban armados, en medio de gritos de enorme desesperación, como puede verse en las imágenes.

A pesar de las evidencias, el responsable de la Policía, Nathi Mthethwa, se ha escudado en que los agentes actuaron “en defensa propia” y negó que lo ocurrido sea una verdadera matanza, como han denunciado partidos políticos, sindicatos y medios de comunicación, que se han retrotraído a los peores momentos del aparheid para encontrar un suceso de estas trágicas características. Así, han recordado lo ocurrido en Shapeville en 1960, donde la Policía acribilló indiscriminadamente a cerca de setenta personas que participan en una manifestación antiapartheid. Esa masacre fue un punto de inflexión en la lucha por la igualdad entre blancos y negros, que condujo a la liberación de Nelson Mandela y al fin de un sistema insostenible.

Como consecuencia de lo ocurrido, la opinión pública señala que parece que hoy las vidas de los negros son tan irrelevantes como con el aparheid, y el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, está siendo profundamente cuestionado. Y, junto a él, su exmujer, Diamini Zuma, titular de la cartera de Interior, que está gestionando el conflicto minero de una forma sumamente cuestionable, cuando no equivocada.

Sudáfrica ha conseguido en los últimos años un gran crecimiento económico y salió airosa de retos como organizar un Mundial de Fútbol. Lo sucedido en la mina de Marikana exige que se ponga en marcha sin demora una investigación. En caso contrario, puede abrirse un indeseable panorama en el que viejas heridas se reactiven con derivas imprevisibles.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios