El juicio a Saif al Islam
viernes 24 de agosto de 2012, 01:12h
Como era de esperar, las autoridades libias han hecho oídos sordos a los requerimientos del Tribunal Penal Internacional -TPI-, y se han negado a que dicho organismo juzgue a Saif al Islam, hijo de Gadafi, por crímenes contra la humanidad. Trípoli aduce motivos de competencia como país soberano, cuestión esta que sí podría estar sujeta a interpretaciones jurídicas. No ofrece tantas dudas la supuesta limpieza del proceso judicial contra Saif al Islam, ya que dicha limpieza brilla por su ausencia. Apenas ha tenido asistencia letrada, las condiciones de su cautiverio dejan mucho que desear, y a nadie escapa que el veredicto está más que dictado de antemano.
Las atrocidades cometidas por Gadafi y los suyos durante cuatro décadas sumieron al país en un estado de terror que ahora empieza a conocerse. Saif al Islam fue, tras su padre, el hombre más importante del régimen, y sobre él pesan innumerables cargos de asesinato, torturas y lesiones. Pero incluso alguien así tiene derecho a un juicio justo. De vulnerarse, las actuales autoridades libias estarían incurriendo en las mismas tropelías cometidas durante la etapa anterior. Si Saif al Islam es declarado culpable de crímenes contra su pueblo, que pague por ello, pero con todas las garantías procesales que él mismo negó a tantos otros. De no ser así, nada o casi nada habrá cambiado en Libia.