¿Por qué el Gobierno ha facilitado la excarcelación de Bolinaga?
viernes 31 de agosto de 2012, 13:04h
La concesión del tercer grado penitenciario a etarra Bolinaga, triple asesino y secuestrador y torturador de Ortega Lara, ha estado en el origen de la posterior, y también controvertida, concesión de libertad condicional por parte del juez Castro. Esa secuencia ha causado una profunda conmoción en buena parte de la sociedad española, del electorado del PP y, por supuesto, de las víctimas del terrorismo. Y, obviamente, no beneficia la imagen del Gobierno de Rajoy ni la de su ministro de Interior, Jorge Fernández.
Lo que se preguntan muchos, y ha preguntado EL IMPARCIAL a fuentes solventes, es por qué ha permitido esta situación el Gobierno, generándose un problema ante la opinión pública como si no tuviera otros de los que preocuparse. Y se apunta una razón de fondo.
En la situación actual, el Gobierno podría haber tenido una preocupación superior a la de su propia imagen: que el conspicuo terrorista hubiera muerto en la cárcel, y se hubiera convertido en una bandera más para la exacerbación de las pulsiones radicales en el País Vasco. Pulsiones radicales que, como nadie olvida, están muy relacionadas con el alto el fuego de Eta, cuya quiebra (no previsible antes de las elecciones vascas, pero quién sabe después) daría lugar a otro problema de imprevisibles consecuencias.
El Gobierno, sin tomar la última decisión, que es judicial, habría optado por el mal menor, y apostado por la humillación para evitar la posible guerra. El tiempo dirá si le servirá de algo, o tendrá ambas cosas, humillación y guerra.