Balonmano
El Ciudad Real gana la Copa del Rey al Barça en el último segundo
domingo 20 de abril de 2008, 20:40h
Después de un primer periodo en el que el equipo de Talant Dujshebaev se marchó con comodidad al descanso (19-15) al impedir que su rival pudiera utilizar su arma más letal, el contragolpe, el Barcelona reaccionó en la segunda parte.
Gracias a una gran defensa y también a un posible exceso de confianza de los manchegos el equipo barcelonés tuvo opciones para haberse hecho con el partido, aunque un último gol de Jonas Kallman en el último segundo, y tras que sus compañeros le hicieran una pantalla para poder lanzar, hizo que la Copa viajase a Ciudad Real.
El inicio de la primera parte se jugó con defensas muy intensas y muchos parones en el juego, fruto de las lesiones momentáneas por la fuerza con que se empleaban ambos conjuntos.
El Barcelona intentó imponer su velocidad a la contra, cosa que solo consiguió lograr en momentos puntuales y que fue clave para que acabara el primer periodo con una desventaja de cuatro goles, mientras que a su oponente le interesaba un ritmo más pausado.
Cuando no conseguía correr, el equipo de Manolo Cadenas tenía muchos problemas en ataque y solo los lanzamientos de Iker Romero, que acabó este periodo con 6 goles, conseguían sacar del atasco a su equipo, que se estrelló en muchas ocasiones en sus errores y también en un Arpad Sterbik excepcional que detuvo 9 lanzamientos, entre ellos un penalti.
Con estos parámetros el conjunto manchego hizo crecer las diferencias a su favor progresivamente y amasó ventajas entre cuatro y cinco goles para acabar el primer periodo con un cómodo 19-15.
El decorado fue muy diferente tras el descanso pues el conjunto ciudadrealeño pareció salir más relajado de lo aconsejable y esto, unido a una mejoría evidente en defensa de los azulgranas, permitió al equipo de Manolo Cadenas endosarle un parcial de 2-7 en los diez primeros minutos, que puso por delante en el marcador al conjunto catalán (21-22).
Se abría un nuevo partido porque a partir de ese momento la igualdad fue máxima entre ambos conjuntos y el electrónico fluctuó con ventajas de un máximo de dos goles para uno y otro conjunto, hasta el segundo final en que el mejor hombre de los alcarreños, Jonas Kallman, marcó en el último segundo y le dio el título a su equipo.