Aumentan los focos de descontento social en Argentina, hacia el gobierno de la presidenta Cristina Fernández. Este miércoles miles de uniformados de la Gendarmería y la Prefectura Naval, tomaron las calles de Buenos Aires y de otras ciudades del país suramericano, en protesta por una reforma que impulsa el Ejecutivo de la Casa Rosada, que supondrá recortes salariales.
Miles de miembros de la Gendarmería y de la Prefectura Naval de Argentina se han manifestado este miércoles en Buenos Aires y en otras ciudades del país sudamericano en demanda de un aumento salarial, en una protesta inédita.
Las protestas se han concentrado en la capital argentina y han estado protagonizadas por la Gendarmería y la Prefectura Naval, no obstante, se han repetido en otras ciudades y a estas fuerzas de seguridad se han unido otras, como un grupo de suboficiales de la Armada y otro de policías federales.
Los uniformados protestan contra una reforma administrativa cuya principal consecuencia es
la reducción de los salarios de miles de uniformados, en el contexto de una creciente inflación en el país sudamericano.
"Acá queremos que nos arreglen el sueldo. Nos sacaron bastante plata del bolsillo y nuestros hijos y nuestras familias lo están sufriendo", ha dicho un miembro de la Prefectura Naval en el centro de Buenos Aires. "¡El sueldo no se toca!", han gritado los manifestantes.
Algunos de los uniformados han responsabilizado directamente a
la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner. "Ella es la culpable, nosotros tenemos, como cualquier ciudadano, derecho a luchar por nuestros salarios", ha apuntado Fernando Parodi, un gendarme.
Además, Parodi ha rechazado que la manifestación de las fuerzas de seguridad persiga fines distintos. "Nosotros estamos a favor de la democracia, no es un levantamiento, no es nada raro. Nosotros somos trabajadores como cualquier otro", ha subrayado.

La protesta policial llega en un momento político difícil para Fernández de Kirchner, que afronta una abrupta caída de su popularidad por la preocupación popular por
la inseguridad ciudadana y la escalada de precios.Relevo de la cúpula de los cuerpos de seguridadPor su parte, el Gobierno argentino destituyó este miércoles a
las cúpulas de la Gendarmería y de la Prefectura (guardacostas) en un intento por acabar con una inédita movilización de agentes de los cuerpos de seguridad.
Un día después de que comenzara la protesta, el Gobierno se vio obligado a destituir a diez comandantes generales de cada una de las instituciones, con lo que en palabras de la ministra de Seguridad, Nilda Garré, "así queda normalizada la situación en las dos fuerzas de seguridad".
Sin embargo, pese a las declaraciones de la ministra, centenares de agentes de ambos cuerpos optaron por mantener la movilización en las puertas de la Prefectura, en el barrio porteño de Puerto Madero, y exigieron la presencia de los recién nombrados responsables de ambas fuerzas para negociar.
En un intento de atajar el conflicto, el Gobierno anunció, a primera hora, l
a suspensión del polémico ajuste durante un mes, pero la decisión resultó insuficiente para los agentes, que ampliaron sus demandas a una revisión de sus condiciones laborales.