El discurso de Izquierda Unida
domingo 14 de octubre de 2012, 08:46h
Más allá de PP, PSOE y nacionalistas, otros partidos buscan su sitio ante la inminente cita electoral de Galicia y Euskadi. Tal es el caso de Izquierda Unida, formación que de un tiempo a esta parte ha radicalizado considerablemente su discurso, rozando en ocasiones tanto el mal gusto como la trasgresión de la ley. Cuando el disidente Oswaldo Payá perdió la vida en un “accidente” de circulación en Cuba, la única valoración de Cayo Lara fue aseverar que esa muerte “no le decía nada”, ya que se trataba “simplemente de otra muerte más en la carretera”. Durante los incidentes en las inmediaciones del Congreso, su formación política se posicionó claramente a favor que quienes vulneraban la legalidad vigente y en contra de la Policía, a la que ha acusado permanentemente de brutalidad. Todo ello viene, además, precedido por una incendiaria dialéctica en lo que se refiere a movilizaciones callejeras contra el Gobierno y Europa.
Si lo que pretende Izquierda Unida es enarbolar la bandera de la radicalidad, lo está consiguiendo. Está por ver la interpretación que en clave postelectoral vaya a hacerse de semejante actitud, y más ahora, a raíz de que Cayo Lara haya hecho público que apoyaría a Bildu “con el único objetivo de que PP no gobierne nunca”. A nadie escapa el abismo ideológico que media entre PP e Izquierda Unida pero, al menos, los populares no son el brazo político de organización terrorista alguna. En democracia cada uno puede defender lo que considere oportuno, aunque siempre con una cierta dosis de sentido común. Y sin resquemor. Por lo que respecta a Izquierda Unida, está demostrando que anda bastante más sobrada de lo segundo que de lo primero.