Tambores de guerra en el PSOE
miércoles 24 de octubre de 2012, 17:19h
Zapatero, sin duda, ha sido el peor presidente de la democracia. Su herencia es tan nefasta que ha logrado matar dos pájaros de un tiro. Ha hundido a España, ha deteriorado hasta extremos indescriptibles la imagen de nuestro país, lo ha arruinado y ha resucitado la confrontación entre las dos Españas. Pero, seguro, que él todavía cree que ha sido un genio y que ha hecho una política progresista y que pasará a la Historia. Y, desde luego, que pasará. Pero por todo lo contrario. Un iluminado.
Otra tragedia para España es el estado en el que ha dejado a su partido. Los continuos desmanes de su política, los tremendos errores de su gestión política y económica han llevado al PSOE a las cloacas. El pobre Rubalcaba creyó que era capaz de remontar la situación. Pero el lastre es demasiado pesado. Y, además, el secretario general del PSOE ha ido dando bandazos, perdido en una telaraña de la que ya no puede salir.
Las elecciones generales fueron el agujero negro en el que cayó el PSOE, al obtener los peores resultados de su Historia. Y las recientes elecciones gallegas y vascas han sido el remate, al perder 16 escaños y quedarse en la estacada. En el País Vasco ha pasado de gobernar a convertirse en la tercera fuerza política. El “invento” de Zapatero de Bildu lo han pagado caro, además de la tragedia que supone para España tener a los proetarras en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento vasco como segunda y potente fuerza política.
El PSOE se plantea ahora, a buenas horas, su futuro. Ya es un clamor entre sus militantes y dirigentes que el partido necesita dar un giro total y recuperar el lugar que le corresponde. Porque, además de que para ellos es una tragedia, España necesita una izquierda moderada, que defienda la Constitución y la unidad y, si puede ser, sensata. Pero ante el vacío que ha dejado Zapatero, ese lugar lo está ocupando la izquierda radical y hasta violenta.
Ahora se trata de elegir un sustituto para Rubalcaba, si es que el secretario general dimite. Probablemente si no lo hace le echarán a patadas. Y los tambores de guerra resuenan entre las diversas facciones del partido. La que más ganas tiene de ocupar ese lugar, y no lo oculta, es Carmen Chacón, una mujer que sería capaz de empeorar aún más la situación por sus veleidades independentistas, su escaso carisma y su extremismo político.
Pero, a partir de ahora, empezarán a surgir candidatos como hongos. López Aguilar ha lanzado ya alguna andanada y se pirraría por ocupar el puesto. Tomás Gómez, pese a sus continuos fracasos, tampoco le importaría. Patxi López ha perdido posibilidades tras el batacazo electoral. Y el único, que se sepa, que podría centrar un poco el partido, moderarlo y darle sentido sería Bono, pero parece ser que no tiene demasiados partidarios, Y los catalanes, sin ir más lejos, se opondrían con todas su fuerzas.
Los tambores de guerra resuenan en Ferraz, pero no parece que haya nadie capaz de sacar al PSOE del atolladero. Igual hay algún mirlo blanco escondido que recuperaría el rumbo del PSOE. Porque, si no, el drama no sólo afectaría a los socialistas, si no a todos los españoles. Y la izquierda más radical ya está en la calle dispuesta a ocupar el vacío.