Primavera Árabe e islamismo
lunes 29 de octubre de 2012, 07:43h
Túnez ha vivido este pasado fin de semana duros enfrentamientos entre comerciantes que pretendían seguir vendiendo bebidas alcohólicas y radicales salafistas que atacaron sus establecimientos, provocando importantes destrozos. Lejos de ser una mera anécdota, el incidente en cuestión es sólo uno más de otros tantos que han empezado a aflorar con posterioridad a la Primavera Arabe. Tras ella, Egipto y Túnez vieron alzarse con la victoria en las urnas a partidos de corte islámico, con un discurso en teoría más pragmático que fundamentalista.
Sin embargo, la actual deriva de los acontecimientos sugiere que van a tener razón quienes ya advirtieron de que el fin último de partidos como los Hermanos Musulmanes no era otro que el de acabar imponiendo la Sharia. Hasta la fecha, excepción hecha de alguna que otra declaración cara a la galería, todo iba por unos derroteros moderadamente aceptables. Es de esperar que todo siga así y que tanto Túnez como el resto de países a los que tanto les ha costado librarse de tiranías pasadas no impongan ahora tiranías islámicas con un nivel de opresión ciertamente similar. Hay un patente riesgo de involución al que habrá que prestar la debida atención.