Crónica cultural
¿Cómo se puede fotografiar un libro y que parezca una flor?
domingo 11 de noviembre de 2012, 18:49h
Memoria viva es la exposición de fotografías de libros que la artista texana Care Barer inauguró este pasado fin de semana en la Galería Boissière+Gomendio, en Neuilly sur Seine, a las afueras de París, hasta el 26 de noviembre. Por Jacinta Cremades
El libro, en su dimensión física, textual, es con lo que trabaja desde siempre la fotógrafa y escultora Cara Barer (Houston, Texas, 1956). Memoria viva, así se llama la exposición que este sábado se inauguró en la Galería Boissière+Gomendio, en Neuilly sur Seine, a las afueras de París. Es una de sus primeras exposiciones en Europa, cuando Cara Barer es una artista consagrada ya desde años en Estados Unidos y Canadá. Las formas que hace con las páginas de los libros, el movimiento que adquiere cuando lo abre o lo deja volar al azar es lo que permite a sus fotografías tocar dimensiones elevadas, partir como pájaros abiertos hacia campos lejanos y que parecen de otro mundo. Se asemejan a las flores, la luz les da una elegancia de mujeres bailando, cuando, si nos acercamos, vemos que todas esas impresiones, las crea Cara Barer con montajes de periódicos, papeles reciclados o libros en movimiento. Y señala en su blog: “no he destruido ningún libro al efectuar estas fotografías”.
Natalia Jimenéz-Gomendio montó está galería hace unos años en París. Natalia es española y cada año recorre ferias y galerías del mundo entero para conseguir una oferta de obras internacional, moderna y seductora. Así es como conoció a Cara Barer y tras exponer alguna de sus obras en exposiciones colectivas y darse cuenta del éxito que tuvieron, ha organizado su primera exposición individual. “La obra de esta americana adquiere una densidad extraordinaria gracias a la puesta en escena que realiza en la que algunos objetos llegan incluso a personificarse”, cuenta Natalia.
Para Cara Barer, que estuvo presente en la inauguración de este pasado sábado en París, su trabajo con los libros adquiere un significado simbólico que tiene que ver con la cultura y el empleo que se le da hoy en día. Todo empezó hace seis años cuando encontró un listín de teléfonos de Houston en la acera. Dice: “Desde entonces, he transformado numerosos libros, con esta idea en la cabeza, mezclar las pistas entre el objeto, la escultura y la fotografía. Mis imágenes de libros y de papeles representan nuestra manera efímera y frágil de reunir nuestras fuentes de información y también, subrayo el esfuerzo que debemos aportar para almacenar lo más rápidamente posible esta masa de información”.
Con estas obras, Cara Barer nos hace reflexionar sobre los cambios que vive el mundo del libro, su efímera y frágil naturaleza en la que ahora obtenemos los conocimientos y el futuro tan incierto de los libros. La exposición se puede visitar en la Galería Boissière+Gomendio, en Neuilly sur Seine, hasta el 26 de noviembre.