Gallardón se enfrenta a la justicia
jueves 13 de diciembre de 2012, 08:46h
Alberto Ruiz Gallardón tiene cada día más frentes abiertos. El paro de una hora que se produjo ayer en los juzgados españoles amenaza con ir a más el próximo enero, mes en que puede producirse una huelga en la justicia. Jueces, fiscales -de todas las asociaciones, algo que, hasta la fecha, nunca se había producido- y abogados se han unido para oponerse a una serie de medidas que consideran lesivas no sólo para ellos, sino para el conjunto de la ciudadanía. Y en cierto sentido, así es.
Han sentado especialmente mal las declaraciones de Gallardón en las que descalifica las reivindicaciones de jueces y fiscales aludiendo a los privilegios monetarios y vacacionales que su proyecto comporta. El tema va más allá, con la disparatada ley de tasas como principal argumento, más los intentos de control del Consejo General del Poder Judicial. Muchos profesionales del ámbito judicial coinciden en que hay que poner coto al exceso de litigios innecesarios. Pero una cosa es gravar de modo disuasorio el hecho de litigar sin más y otra muy diferente implementar una ley de tasas que pueda llegar a hacer prohibitiva la justicia para muchos. Esta es la principal demanda, y si Mariano Rajoy no quiere que la imagen de la justicia se deteriore aún más, bien haría en tomar cartas en un asunto que se le puede complicar mucho.