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Consejos para gestionar el premio

"Me ha tocado la Lotería. Y, ahora, ¿qué hago?"

lunes 17 de diciembre de 2012, 14:53h
Tras la emoción, los vítores, el champán y alguna lágrima que otra llega la hora de la pausa y la sangre fría ante las preguntas de turno: ¿Cuánto se queda Hacienda de mi premio? ¿Qué hago con mi dinero en época de crisis? ¿Cuáles son las mejores inversiones? En el contexto actual, ¿qué banco me da más confianza? EL IMPARCIAL responde a todas sus preguntas y le ayuda a gestionar su recién estrenado millonario patrimonio.
A estas horas, miles de españoles están brindando por la suerte que ha traído consigo el sorteo extraordinario de la Lotería de Navidad. Desde la pedrea al clásico reintegro, por no hablar de los premios mayores, con hasta 400.000 euros al décimo, los españoles han vivido el bombo de este año con un especial interés, puesto que la crisis sigue apretando los bolsillos y una ayuda extra no le viene mal a nadie en los tiempos que corren.

Ahora bien, los expertos advierten de que esa inyección extra de dinero puedo convertirse en una auténtica pesadilla si no se administra con responsabilidad, mesura y cabeza fría. Estos son algunos consejos útiles para todos aquellos a los que la diosa Fortuna les ha visitado este sábado:

Los primeros días, los más importantes
Tras el subidón de adrenalina que supone el saberse ganador, un afortunado por la Lotería debe intentar mantener la calma y pensar. Lo primero es asegurarse de que el décimo agraciado está a buen recaudo, puesto que su mera posesión ya es prueba suficiente para cobrar el premio.

De este modo, una caja fuerte o compulsar el boleto premiado ante un notario son dos opciones muy cómodas y prácticas para asegurarse de que la suerte no nos es esquiva en el último momento y de la manera más tonta.

Desde la Policía Nacional se recomienda, en conversación con este periódico, "no hacer mucho alarde ni mucho ruido de que se es uno de los pocos afortunados", puesto que las malas influencias están al acecho y hay muchos que intentarán aprovecharse de la fortuna de otros, amén de delincuentes, a la caza y captura de los más ingenuos. Así, "lo mejor sería informar del premio, por difícil que sea, al menor número de personas posible y siempre que sean de extrema confianza", se añade.

Además, habida cuenta de que los premios superiores a 5.000 euros no se pueden cobrar en las administraciones de Lotería repartidas por España, no está de más ser precavido y, en caso de ser un ganador afortunado y no parte de una peña o un número de empresa, por ejemplo, no dejarse ver, ya que pone sobre la pista a los ya mencionados aprovechados y todos los premios caducan a los tres meses, contados a partir de mañana domingo, por lo que hay tiempo de sobra para hacerse con el dinero.



¿Qué hacer con el premio?
Una vez tengamos el dinero en nuestro poder, y hay que tener presente que el premio no se ingresa directamente, sino que puede tardar meses en ser transferido desde el Banco de España, el abanico de ofertas para invertir es muy amplio.

En época de crisis, los expertos aconsejan que, en primer lugar, se tapen esos agujeros que no acaban de cerrarse en toda economía doméstica. Hipotecas, letras y deudas pendientes deberían ser los primeros gastos a acometer con el premio.

Un clásico de los sorteos de Navidad son las ofertas que realizan los bancos a los afortunados, más aún este año con la guerra de pasivos en pleno auge. En época de crisis, y con la Bolsa perdiendo atractivo por su inestabilidad, las entidades financieras ofertan una amplia gama de depósitos a largo plazo con intereses que van desde el 3 al 5 por ciento. En caso de decantarse por esta vía, el premiado debe tener muy en cuenta el calendario de vencimiento de los depósitos y sus condiciones.

En este sentido, los expertos recomiendan dividir la cantidad a depositar en varios bancos, en un mínimo de tres para evitar sustos, y apostar por productos con poca o nula estructuración y, con la sombra de las tan comentadas preferentes, sin cláusulas muy complicadas detrás.

Pero si de estabilidad hablamos, el mercado del oro puede ser un valor seguro. En la actualidad, la onza del preciado metal, la moneda global, tal y como algunos la llaman, oscila en torno a los 1.600 euros y su cotización apenas ha variado en proporción desde la época de los romanos, por lo que no es una inversión que se preste a sobresaltos.

"En los últimos años, el oro se ha convertido en un valor refugio, por eso cotiza tan alto, pero hay que tener cuidado porque si la economía mejora no es difícil que caiga su precio un 20 o un 30 por ciento de repente", avisa a EL IMPARCIAL Juan Sáinz de los Terreros, inversor y analista independiente y responsable del blog de economía juanst.com

Por otro lado, y a pesar de no atravesar su mejor momento, la Bolsa siempre es un recurso muy socorrido para aquellos que buscan una rentabilidad más inmediata. Si bien el perfil del ganador de la Lotería desaconseja esta vía por su inexperiencia en asuntos bursátiles, invertir en valores seguros como los que representan las grandes entidades (BBVA, Santander, Telefónica, Mapfre, Iberdrola, etc.) puede resultar provechoso.

Los bonos del Tesoro también puede ser una inversión a tener en cuenta, aunque con precaución. Si bien desde el Estado se anima a adquirir deuda pública, lo cierto es que en las últimas fechas ésta cuenta con muy mala prensa y la opción más segura es decantarse por la que vence a corto plazo.

Por último, y como el mismo nombre indica, un premio de la Lotería debe servir para poder darse un capricho, aunque con cautela. Los coches de alta gama pueden suponer un quebradero de cabeza a largo plazo por sus gastos de mantenimiento. Por otro lado, viajes, inmuebles, joyas o incluso obras de arte se cuentan entre las inversiones más recomendadas.

"Todo depende del perfil del inversor, porque no es lo mismo que le toque a un joven de 25 años que a un padre de familia, pero yo metería un 50 por ciento en letras del Tesoro a 18 meses, que tienen una buena rentabilidad del 3 por ciento y es un valor muy seguro, otro 25% por ciento a renta variable a medio plazo en valores seguros del Ibex, un 10 por ciento en bonos empresariales con algo más de riesgo que me pudieran ofrecer en torno al 7% y el resto lo dedicaría a gastos personales", sostiene Sáinz de los Terreros.



¿Y Hacienda?
Uno de los puntos clave a tener en cuenta es saber muy bien qué tipo de fiscalidad se aplica sobre este tipo de premios. El sorteo de este sábado ha sido el último en el que el impuesto de la renta no se aplica, puesto que a partir del próximo 1 de enero, incluyendo el de El Niño, todo aquel boleto premiado con más de 2.500 euros tendrá una retención del 20 por ciento.

"En la actualidad, un primer premio de la Lotería de Navidad no tributa nunca sobre el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), como ninguno organizado por Loterías y Apuestas del Estado, por la Cruz Roja o por la ONCE; ahora bien, si dejas ese dinero en el banco, por ejemplo, esos intereses o cualquier otro rendimiento que generen desde el primer día sí tendrán una retención a ejercicio vencido, es decir, habrá que declararlos el año que viene", afirma a EL IMPARCIAL Rubén Jimeno, del Colegio de Economistas y Asesores Fiscales.

Algo muy diferente es lo que concierne al Impuesto sobre el Patrimonio. "En tal caso, toda persona cuyas posesiones sumadas al premio excedan el millón de euros sí está obligada a tener que declarar el premio", añade Jimeno.

De este modo, un afortunado que ya cuente con un patrimonio de un millón y se haya visto agraciado con un décimo del primer premio (400.000 euros) tendrá que pagar al fisco una cifra cercana a los 2.800 euros.
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