Crónica cultural
El Museo Reina Sofía apuesta por el Siglo XX
jueves 20 de diciembre de 2012, 16:53h
Un recorrido por las salas del Museo de arte contemporáneo Reina Sofía descubre que este invierno, el museo apuesta por los artistas del siglo XX más que por los creadores emergentes del siglo XXI. Encuentros con los años 30, hasta el 7 de enero. María Blanchard, hasta el 25 de febrero. Y, por último, Oscar Domínguez, hasta el 30 de septiembre de 2013.
El siglo XXI no sería lo que es sin las radicales transformaciones que se operaron en el mundo del arte en el siglo anterior y en concreto la primera mitad del siglo XX. Así lo dice el Museo de arte contemporáneo Reina Sofía que al mismo tiempo ha querido rendir homenaje a grandes artistas de la primera mitad del siglo XX a través de varias exposiciones. De hecho, la exposición Encuentros con los años 30 que se puede visitar hasta el 7 de enero, aborda esta década del siglo XX como un periodo turbulento en el que el arte y el poder se aliaron y confrontaron y que, a muchos niveles, resulta clave para entender nuestro propio presente. La exposición aborda el momento histórico a través de los seis temas siguientes: realismos; abstracción; exposiciones internacionales; surrealismo; fotografía, cine y carteles; España: Segunda República, Guerra Civil y exilio.
Además, en el mismo museo rinde homenaje a una de las artistas más fuertes, fecundas y originales de este comienzo de siglo XX, en En torno a María Blanchard. Vanguardia e identidad, hasta el 25 de febrero. El museo dedica tres grandes salas a la obra de María Blanchard (1881-1932). Colgadas de forma cronológica permite una mejor apreciación de la evolución artística de esta pintora sin igual, cuyas estancias en París fueron fundamentales para su progreso como artista. En la Ciudad de las luces entabló contacto con grandes artistas del momento Picasso, Anglada Camarasa y Diego Rivera. En 1915 decidió fijar su residencia definitiva en París, donde llegará a ser una figura reconocida, partícipe de las discusiones cubistas y amiga íntima de Lipchitz y Juan Gris. Una última Etapa de Retorno al Orden hasta su fallecimiento en 1932 muestra a una artista marcada por sus dolencias físicas y volcada en una pintura que es expresión de sus propias vivencias, colorida eso sí pero con trazo tan marcado que resulta violento, y que muestra fuertes acentos espirituales.
Por último, me referiré al homenaje que el Museo rinde al pintor surrealista Oscar Domínguez (La Laguna, Tenerife, 1906-París 1957), exponiendo 35 obras y una selección de documentos, revistas, libros y cartas, testimonios del movimiento surrealista único en España y que se situó en Tenerife, y un documental de Alain Resnais sobre la figura del pintor.
La pequeña selección de obras expuestas se ocupa sobre todo de las llamadas “decalcomanías” que Oscar Domínguez fue el primero en realizar dentro del grupo surrealistas y que fueron aclamadas tanto por Breton como por Éluard. En ellas, Domínguez ponía forma plástica a las figuras que le mostraba su subconsciente. Más adelante, llevó estas imágenes a cuadros de gran formato.
Las figuras que más me han llamado la atención son sus cuadros-esculturas. Uno representa a un león dentro de la forma de una bicicleta y una ventana que Oscar Domínguez elaboraría junto al artista Marcel Jean. Participando de diversas combinaciones, estos dos temas se situarán sistemáticamente sobre fondos brumosos y cielos sombríos bajo el título genérico de Grisou.