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CRÓNICA RELIGIOSA

Paoletto, libre

domingo 23 de diciembre de 2012, 14:30h
Paolo Gabriele, el ex mayordomo del Papa, ha sido indultado por Benedicto XVI , que le visitó en la cárcel para confirmarle su perdón. Según ha comunicado la Santa sede en una nota “se ha tratado de un gesto paternal hacia una persona con la que el Papa ha compartido durante varios años un trato cotidiano. El señor Gabriele ha sido excarcelado y ha regresado a casa. Si bien no podrá retomar su trabajo precedente ni continuar residiendo en el Vaticano, la Santa Sede, confiando en la sinceridad del arrepentimiento manifestado, quiere brindarle la oportunidad de reanudar con serenidad la vida junto a su familia”.
A la medida de gracia concedida por Benedicto XVI a Paolo Gabriele se añade otra similar en favor del técnico informático Claudio Sciarpelletti, quien había sido condenado a tres meses de cárcel por «favorecimiento» aunque nunca llegó a ingresar en prisión. De hecho, llevaba ya dos semanas trabajando normalmente en su oficina después de una temporada de descanso. La gracia papal borra sus antecedentes penales, por lo que su carrera profesional puede continuar sin manchas.

Una buena noticia para comenzar este semana de Navidad a la que hay que añadir la del necesario ajuste de gastos en la Iglesia, “que se tiene que apretar el cinturón”. Esta noticia esperada se ha confirmado esta semana por boca del cardenal Giuseppe Versaldi, Presidente de la Prefectura para los Asuntos Económicos, durante la presentación del nuevo reglamento de ese organismo, que es el encargado de la vigilancia, control, programación y orientación de las actividades económicas de la Santa Sede.

Pero vayamos a los números: el Estado del Vaticano tiene un presupuesto anual de unos 250 millones de euros, cuyo gasto más importante son los sueldos de las 2.000 personas que se ocupan de los servicios básicos, la seguridad y los Museos Vaticanos que son, a su vez, la principal fuente de ingresos del pequeño Estado. Mientras, la Santa Sede, es decir, las congregaciones, pontificios consejos, etc. tiene un presupuesto anual de unos 210 millones de euros. Con ese dinero paga los sueldos de unas 2.500 personas, así como los gastos de las nunciaturas y, por ejemplo, de los medios de comunicación oficiales. Los únicos ingresos son lo donativos de los fieles, las diócesis y las órdenes religiosas. Una parte de ese dinero se destina a obras de caridad, pero la mayor parte de la actividad caritativa de la Santa Sede se lleva a cabo a través de Caritas Internationalis, las Obras Misionales Pontificias y la Pontifica Ayuda a la Iglesia Necesitada, que distribuyen unos 300 millones de euros cada año.

El español Lucio Ángel Vallejo Balda, secretario de la Prefectura para Asuntos Económicos, ha quitado el miedo que existe entre los empleados, pues ha manifestado que la reducción de gastos “no supondrá un recorte de personal en el Vaticano, ya que el trabajador no puede ser penalizado e iría contra la doctrina social de la Iglesia”.

El nuevo reglamento presentado por el cardenal Versaldi supone una vuelta a sus orígenes, pues asigna a la Prefectura, que él preside, además de la vigilancia y el control, la programación y orientación de las actividades económicas. En los últimos años, la Prefectura de Asuntos Económicos, que es como un ministerio de Presupuestos y un Tribunal de Cuentas juntos se había convertido en una especie de "contaduría general" y con esta reforma “este organismo se adecúa a los estándares internacionales de control financiero y garantiza la transparencia necesaria de las actividades económicas y financieras de la Santa Sede y el Estado de la Ciudad del Vaticano”.

Y en vísperas de la conmemoración de la Navidad, ya ha comenzado a circular la agenda papal para el cercano próximo año, desde la celebración del Año de la Fe hasta la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro. 2012 se va a cerrar con el anuncio de la proclamación de nuevos santos y beatos y con el nombramiento de Pablo VI como “venerable”, paso previo y necesario para llegar a la beatificación.

También nos apuntan que durante la misa del 6 de enero, festividad de la Epifanía, el Papa nombrará obispos a algunos sacerdotes y prelados. La Curia está muy atenta a todos los movimientos y 2013 sea un año definitivo para los Legionarios de Cristo y para los lefebvrianos. 2013 será muy importante para la Iglesia y para el Papa que cumplirá su octavo año de Pontificado y que desea que todos entendamos y vivamos plenamente el “Año de la Fe”. Nosotros, hoy, deseamos Feliz Navidad en el Señor a todos los lectores de EL IMPARCIAL.