RESEÑA
Jordi Pujol: Años decisivos. Memorias (1993-2011)
domingo 30 de diciembre de 2012, 13:27h
Jordi Pujol: Años decisivos. Memorias (1993-2011). Destino. Barcelona, 2012. 285 páginas. 23,50 €
Tercer tomo de las memorias políticas de Jordi Pujol, en las que explica el periodo comprendido entre 1993-2011, empezando por los pactos suscritos con los gobiernos de Felipe González (1993) y de José María Aznar (1996), mostrándose más amable en el tono de su crítica hacia el primero. Al segundo le reprocha que, especialmente a partir del año 2000, efectuase una política centralizadora que iba en contra de los intereses de Cataluña, aunque reconoce que el líder del PP siempre cumplió lo pactado y que las principales inversiones en Cataluña llegaron durante sus dos mandatos.
Durante los años de mayoría absoluta del PP, CIU no solo aprobó todos sus presupuestos (salvo el último), sino que nunca planteó la reforma del Estatut del 79, “porque me parecía que la respuesta española sería entre poco favorable y muy desfavorable” (pp. 79). Pese a no hacer cambios, para Pujol, Cataluña ha sido el gran motor del Estado de las Autonomías, fenómeno del que se han beneficiado otras comunidades.
En cuanto a la aportación de Pujol, no encontraremos autocrítica alguna hacia su modus operandi. Por el contrario, sostiene que toda su acción siempre estuvo orientada a defender los intereses de Cataluña y favorecer la gobernabilidad de España. Sobre este último aspecto, incurre en el victimismo, pues parece que solo tuvo costes para su partido (pérdida de la mayoría absoluta en Cataluña tras las elecciones de 1995 y 1999) y no para el gobierno de la nación.
En efecto, se muestra crítico, contrariado más bien, con la forma de actuar del PP cuando tuvo mayoría absoluta y dedica a esta materia numerosas páginas. Sin embargo, no otorga el mismo peso al apoyo brindado por el PPC en la Generalitat durante su última legislatura (1999-2003), cuando prefirió pactar con los populares antes que con ERC. No obstante, cuando Aznar ofreció que miembros de CIU se incorporaran al gobierno de España, Pujol se opuso de manera contundente y con no muy buenas formas como él mismo reconoce, pues sostenía que con ese obrar, el presidente del gobierno buscaba la desaparición paulatina de Convergencia en Cataluña.
No pasan desapercibidos los años de gobierno del Tripartito (2003-2010) que encuentran en el expresident una furibunda crítica. Bajo su punto de vista, los ejecutivos de Maragall y Montilla deterioraron la imagen internacional de Cataluña. Sobre Rodríguez Zapatero tampoco emite un veredicto favorable que se traduce en que “no fue leal a Cataluña”, extendiendo las críticas a otros barones socialistas.
A pesar del pactismo (o tacticismo) que caracterizó a Pujol durante sus años en la política activa, posteriormente ha participado de la deriva soberanista experimentada por CIU. En ningún momento la condenó y tampoco lo hace en este libro. Al contrario, la considera como la respuesta natural (casi lógica) pues sostiene que Cataluña es víctima de un ataque perpetrado por el Estado y sus instituciones (Tribunal Constitucional).
Finalmente, no faltan referencias a su formación y a su propia sucesión. En primer lugar, aclara que siempre pensó en Artur Mas como relevo y nunca en el democristiano Duran i Lleida. En segundo término, insinúa que la representación que tiene Unió dentro de la federación es excesiva: “para mí era evidente que mi sustituto debía surgir de CDC. (…) CDC había demostrado ser capaz de asumir el peso principal no sólo de la tarea de gobierno, sino también de la formulación y aplicación de un proyecto de país”, sentencia.
Por Alfredo Crespo Alcázar