"la forma habitual de reacción ante los indicios de delito era mirar para otro lado"
La Fiscalía investiga al Banco de España sobre presuntas conductas delictivas
miércoles 09 de enero de 2013, 18:19h
Según ha indicado Eduardo Torres-Dulce, la Fiscalía General del Estado solicitará información al Banco de España para investigar si las acusaciones vertidas por El País acerca de una supuesta condescendencia con las conductas delictivas en las entidades bancarias denunciada por la Asociación de Inspectores son ciertas.
La Fiscalía General del Estado pedirá información al Banco de España sobre el informe de la Asociación de Inspectores que concluyó que en el trabajo de la inspección del Banco aparecen con relativa frecuencia indicios de conductas que pudieran ser delictivas para "constatar si hay delito".
Así lo ha indicado a preguntas de los medios en Toledo el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, que se ha referido al informe de los Inspectores que según publicó el diario El País indicaba que "la forma habitual de reacción ante los indicios de delito era mirar para otro lado".
Torres-Dulce ha aseverado que si de los informes del Banco de España se dedujera una actividad delictiva, "se actuaría en consecuencia"; aunque ha recalcado que las prácticas que reflejan los inspectores pueden ser solo "conductas reprobables pero sin incidencia en el Código Penal".
Hasta ahora no hay delito
Hasta ahora, ha dicho, "no ha llegado ningún dato que permita corroborar" que hay indicio de delito, pero "se pedirá la información al Banco de España para corroborar la información periodística" aparecida en El País "porque afecta de forma grave a las instituciones".
"Si ha existido un delito, me preocupa tener los elementos suficientes para perseguirlo, hay que saber si alguien ha vulnerado la legalidad con trascendencia penal y por eso solicitaremos estos informes", ha concluido.
"Mirar hacia otro lado"
El pasado 5 de enero, el diario El País publicaba una información en la que aludía a un informe de la Asociación de Inspectores del Banco de España que denunciaba que "la forma habitual de reacción ante los indicios de delito es mirar hacia otro lado". Según El País, los inspectores aseguran que “en el trabajo de la inspección aparece con relativa frecuencia indicios de conductas que pudiera ser delictivas” pero que, sin embargo, “no se trabaja activamente en la persecución del delito". "Basta con preguntar el número de comunicaciones de delitos realizados desde el Banco de España hacia el poder judicial", añade el informe según el diario.
Esta noticia sobre la actitud del supervisor ante las malas prácticas en el sistema financiero terminó de encender los ánimos, ya caldeados, de la opinión pública después de los últimos casos de corrupción destapados en algunas cajas de ahorro, las apropiaciones indebidas de algunos de sus ejecutivos o las altas indemnizaciones de otros.
En el informa, titulado Mejoras en los procesos de supervisión del Banco de España, también se dice que “no existe en la actualidad un procedimiento de rendición de cuentas y el sistema implantado de facto carece de la necesaria transparencia”. Además, los inspectores afirman que “los procesos de toma de decisiones” en la institución “son inadecuados y poco transparentes”.
Además de las denuncias, la Asociación de Inspectores completaba el informe, según El País, con una serie de demandas como que se conozcan “cuántos elementos emplea el banco para formar su criterio en materia supervisora, siempre que estos elementos deban ser conocidos” o que "cada informe sea firmado". Además, en cuanto a los casos de indicio de delito, los inspectores piden “establecer un procedimiento para la comunicación jerárquica, dar formación en materia penal a los inspectores y crear un grupo de inspección especializado en investigación de delitos”.
Por último, El País asegura que los inspectores hacen en dicho informe una dura crítica a la gestión de la crisis en relación a la gestión de los bancos: "En la resolución de la crisis se ha actuado de un modo excesivamente suave con relación a infracciones que podrían considerarse como tipificadas de muy graves y que afectan a la solvencia y a la gestión; se ha sido laxo en la política de remuneraciones estratosféricas de gestores de entidades (particularmente en cajas, muchas de las cuales han acabado parcial o totalmente nacionalizadas) o en situaciones como las de Alfredo Sáez y otros directivos condenados penalmente. (...) Se ha actuado de un modo condescendiente con la mala gestión”.