comité político
Llamazares se distancia de Madrazo tras cuatro años de pactos con los proetarras
sábado 26 de abril de 2008, 12:43h
Gaspar Llamazares, coordinador general de IU, ha subrayado, en su intervención de apertura del Comité Político de la organización en la que se debe acordar la celebración de un Asamblea General, que la posición de rechazo de la violencia "no es una cuestión de competencias locales o generales, es una cuestión de política general de IU", por lo que los miembros o concejales de la organización que no la compartan "se sitúan al margen de IU". También ha señalado que la postura del partido siempre ha sido de "firme rechazo de la violencia y solidaridad con las víctimas".
"Nosotros hemos estado siempre del lado de la paz, contra los violentos y contra quienes no son capaces de condenar la violencia y rechazamos cualquier acuerdo con organizaciones incapaces de desmarcarse de la violencia terrorista", subrayó el dirigente.
"Así pues, los acuerdos de este tipo con este tipo de organizaciones están al margen de IU y de EB", dijo.
Llamazares también afirmó que tanto IU como EB no entiende "cómo puede seguir al frente de una alcaldía quien no se compadece de sus propios ciudadanos y no es sensible al asesinato de un concejal de su propio consistorio".
El dirigente concluyó apuntando que esta "declaración solemne" pretende acallar a quienes intentan utilizar lo ocurrido en Mondragón para "arrinconar" a IU.
Llamazares también reconoció hoy que su organización se enfrenta actualmente a un "tiempo económico de austeridad pero no de penuria", y subrayó que la viabilidad parlamentaria y económica después del 9-M "va avanzando, aunque sea de forma modesta", gracias a la conformación del grupo técnico junto a ERC. Además, agregó que IU sigue siendo un proyecto político "vivo, aunque dolorido y en algunos casos demediado", por lo que reclamó "valentía" para afrontar el futuro.
Durante su intervención inicial en el Consejo Político Federal que IU celebra esta mañana -con 131 miembros acreditados-, planteó que IU sigue siendo un "proyecto vivo aunque dolorido y en algunos casos demediado". Por eso, reclamó que todos sus miembros aborden "con valentía un proceso de recomposición interna, rectificación de errores y convocatoria a la sociedad española y el conjunto de la izquierda". "Queremos abrirnos para mejorar y cambiar", añadió.
Según dijo, la Dirección Federal reconoció tras el resultado electoral la "situación de urgencia", y para ello se crearon organismos unitarios, con un gobierno de unidad del proceso asambleario. Acerca de la Asamblea, que se celebrará previsiblemente a mediados de noviembre, señaló que debe ser "de recomposición interna, de unidad, y para actualizar la línea política y convocar un proceso constituyente en la izquierda", para "recomponer" IU desde el punto de vista político y al mismo tiempo abriéndose "al conjunto de la izquierda para revitalizar el proyecto".
Llamazares explicó que IU ha adecuado su línea política a la nueva legislatura para hacer frente a un Gobierno del PSOE que "gira al centro". Por eso, insistió en que votarán en contra del decreto que pretende responder a la crisis, por "ser un giro más a la derecha", no porque IU no crea "que es necesario tomar medidas". A su juicio, el Gobierno "sigue mirando hacia otra parte ante la gravedad y efectos de la crisis, con una política continuista con recetas neoliberales".
Frente a las propuestas del Gobierno, Llamazares indicó que IU "apuesta por dedicar una parte del presupuesto público a luchar contra el fraude y mejorar la progresividad fiscal, proteger a los desempleados y garantizar recolocaciones con políticas activas y pasivas de empleo, contribuir al cambio de modelo de desarrollo y converger con la UE en gasto social".
Volviendo sobre el resultado electoral, reconoció la "severidad" de la derrota política, que "no se debe solamente a condiciones externas", ya que la organización, según dijo, cometió "errores" y tiene "insuficiencias en el proyecto" que hay que "rectificar". Para ello, apuntó, ahora "abre un debate sobre la línea política, alianzas, modelo organizativo y dirección colectiva".
En este sentido, consideró "muy importante" que la Asamblea IU la haga "con la sociedad, con foros abiertos y también con los movimientos sociales", para que la izquierda política y social se pregunte sobre lo que le "ocurre y lo que tiene que cambiar". Abogó por un "proceso rigurosamente democrático y de foro participativo con la izquierda para retomar, relanzar, constituir de nuevo el proyecto político de IU".
Finalmente, inscribió "el resultado de IU en el contexto de la izquierda transformadora europea", y volvió a cargar contra el sistema electoral español. "Hemos perdido el 20 por ciento del electorado pero casi el 70 por ciento de la representación institucional. El bipartidismo, la política del miedo y el sistema electoral son un dogal muy importante para IU", sentenció.