La principal diferencia entre un centro sanitario público y uno privado a la hora de hacerlo rentable, o viable económicamente, se encuentra en la capacidad de gestionar y en la eficiencia que se consigue de los recursos de que se dispone. Unos dicen que en un hospital privado hay más flexibilidad con la plantilla, una mejor gestión en el aprovisionamiento y un mayor rendimiento de los recursos disponibles, y otros, por el contrario, argumentan que el ahorro se consigue reduciendo plantilla, pagando menos a los profesionales y tratando sólo los casos más baratos.
¿Sanidad pública o privada? ¿Gestión pública o privada de la sanidad? La
privatización de ambulatorios y hospitales públicos en la Comunidad de Madrid como medida necesaria e imprescindible, según el Gobierno regional, para hacer rentable un servicio deficitario que tiene categoría de derecho sigue centrando la atención de la opinión pública.
Uno de los ejes del debate se encuentra en buscar la fórmula que haga rentable una atención sanitaria sin perder calidad. La cuestión es que, si tanto defensores como detractores de la sanidad pública reconocen que este modelo es siempre deficitario,
¿por qué sí es rentable la gestión privada de un centro sanitario?El director de Operaciones de
Capio,
Juan Carlos González Acebes, ha explicado a EL IMPARCIAL que lo que marca la diferencia entre una gestión privada y una pública “es la planificación y el control” y aclara que “el operador privado aporta mayor flexibilidad y capacidad de adaptación que la Administración pública, lo que le permite hacer un uso más eficiente de recursos humanos y medios técnicos”.
Así, ha insistido en que “a búsqueda de la rentabilidad no se hace a costa de mermar la calidad sino aumentando la eficiencia, estableciendo economías de escalas y estandarizando y centralizando procesos clave como compras, informática o servicios de apoyo”.
Estimular la productividad del personalPor ejemplo, en la gestión de personal, que representa el 50% del gasto sanitario, González señala que “Capio estimula la productividad del personal, vinculando remuneración a esfuerzo y cumplimiento de objetivos”.
Igualmente, destaca que su gestión se orienta también a la “reducción de costes mediante centralización de compras, economías de escalas, búsqueda de sinergias y excelencia en las operaciones (seguimiento continuo de indicadores básicos tales como estancia media o rendimiento por equipos)”. González estima que “la gestión de compras centralizada aporta unos descuentos de un 15%”.
Por otro lado, el responsable de esta compañía sanitaria que gestiona hospitales, clínicas y residencias en todo el territorio nacional ha incidido en que “el sector sanitario es intensivo en capital” y lo explica: “Capio puede obtener un mejor rendimiento a la inversión en activos muy caros. Por ejemplo, el número de intervenciones por quirófano en la Fundación Jiménez Díaz en 2011 fue de 2.796, por el contrario hospitales del mismo tamaño han realizado 1.071 intervenciones por quirófano”.
En este sentido, González Acebes recuerda para terminar que “en España el 50% de los PET (tomografía por emisión de positrones, técnica diagnóstica no invasiva muy solicitada en oncología) y el 60% de las resonancias magnéticas están ubicados en centros privados”.
Menos plantilla y menos salarioPor el contrario, los defensores de la sanidad pública, pese a reconocer que los centros así administrados están sujetos al uso de subastas y a unas normas de contratación más estrictas que los de gestión privada, entienden que el apartado en el que las empresas pueden sacar un beneficio mayor sobre un servicio que es muy costoso es con la reducción de la plantilla y con unos salarios más bajos.
Lo tiene muy claro y así lo ha señalado a este periódico el presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid y portavoz de la
FADSP,
Marciano Sánchez Bayle, que afirma que “los hospitales de gestión privada sacan el beneficio principalmente de que tienen menos personal” y recuerda que “en un hospital, alrededor del 70 o 75% del coste de una cama hospitalaria son gastos de personal”.
En este sentido, apunta también que este tipo de hospitales “suele tener peores condiciones de trabajo, como más horario y menos retribución”, aunque matiza que este aspecto ya “es más variable” y depende de cada centro.
“Enfermos más rentables”Del mismo modo, Sánchez Bayle destaca que otro de los motivos por el que los centros de gestión privada suelen ganar más dinero es que “se suelen especializar en el tratamiento de aquellas enfermedades, patologías y enfermos más rentables”. Explica que “normalmente son las personas más jóvenes, los procesos quirúrgicos agudos o los procesos que son fácilmente estandarizables porque son de los que se puede obtener una mejor rentabilidad económica”.
En cambio, concluye el presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid, “los procesos que están fuera de este grupo y son más caros, habitualmente, los desplazan hacia los centros públicos de gestión tradicional, es decir, a los hospitales públicos”.