mundo árabe
Argelia reduce el acceso a los campos de refugiados de Tinduf
jueves 24 de enero de 2013, 14:44h
El régimen argelino ha pedido al Frente Polisario que proceda a la repatriación de los cooperantes extranjeros “no indispensables” que trabajan en los campamentos de refugiados de Tinduf, y que revise el calendario de festejos que el movimiento independentista saharaui tiene previstos en los próximos meses. Argel teme nuevos ataques terroristas por parte de los grupos armados radicados en la región, y quiere prevenir nuevas crisis, según ha podido saber El Imparcial.
La decisión del régimen de Argel ha sido tomada tras el fin de la operación contraterrorista llevada a cabo por Fuerzas especiales del Ejército Nacional Popular (ANP). Además de las restricciones al acceso a Tinduf y a todo el sur de Argelia, están siendo selladas las fronteras con Malí, Níger, Mauritania y Libia, por las que se presume pueden penetrar en el país comandos terroristas armados.
El Comisariado político del Ejército y la Dirección de Información y Seguridad (DRS), es decir los servicios secretos militares, han instado a la dirección del Polisario a tomar urgentemente las medidas oportunas, en la zona de Tinduf administrada por los independentistas saharauis. Argel es consciente de que una nueva crisis similar a la de Ain Amenas en los campamentos en los que viven decenas de miles de personas y varios cientos de extranjeros, le acarrearía problemas a nivel internacional, ya que es el Gobierno argelino el responsable jurídico de lo que ocurra en el interior de sus fronteras.
El Frente Polisario ha emitido un comunicado del Ministerio de la Cooperación de la RASD, en el que informa de “la decisión de reducir las visitas a los campamentos de refugiados y las zonas liberadas, dada la situación de guerra en Mali y sus posibles repercusiones negativas para la seguridad y la estabilidad en la región”. El movimiento independentista afirma que se trata de una medida con carácter provisional y que afecta al “personal no indispensable”.
La Coordinadora Estatal de asociaciones españolas de solidaridad con la población del Sahara Occidental, CEAS-Sáhara, que es la que organiza la cooperación multiforme que se hace desde España hacia los campamentos de refugiados, considera que esta medida “no es en absoluto comparable a la que adoptó en su momento, con carácter autónomo, el Gobierno español”, cuando decidió la repatriación de los cooperantes tras el secuestro de los españoles y la italiana en Tinduf. “La coyuntura actual es claramente diferente, señala CEAS-Sáhara, por su mayor peligrosidad, y la decisión afecta a los cooperantes de todas las nacionalidades, y no sólo españoles”.
Paradójicamente, esta situación podría beneficiar los planes elaborados por el Enviado especial del Secretario general de la ONU, el norteamericano Cristofer Ross, quien, según el periódico marroquí en lengua árabe Al Ousbue, baraja un esquema de plan de autonomía que incluye un parlamento y gobierno locales, una moneda propia (el dírham saharaui), y el derecho para el “Gobierno saharaui autónomo” de autorizar las prospecciones y la explotación minera y energética, así como las autorizaciones de pesca en las aguas del Sahara Occidental. Oficialmente no hay ninguna confirmación de dicho plan, ni por parte de la ONU, ni por parte del ministerio de Exteriores marroquí, ni por parte de la RASD. Sin embargo, en medios diplomáticos se constata que con la guerra en Mali, « Marruecos y el Polisario están siendo acuciados para encontrar una solución al conflicto”.