Mou: "Nos falta hambre contra los pequeños pero este partido es fácil de jugar para un equipo grande"
martes 12 de febrero de 2013, 19:32h
El estadio Santiago Bernabéu colgará el cartel de no hay billetes para acoger el partido de ida de los octavos de final de la Champions League, el torneo sobre el que plantilla, directiva y afición depositan toda la concentración e ilusión de la presente temporada. Sin embargo, la altura del rival y el contraste de sensaciones con que ambos clubes abordan el choque de este miércoles -los ingleses casi han sentenciado el título nacional en febrero y los madridistas han reducido sus opciones en el campeonato patrio al mínimo heroico- convierten este Real Madrid - Manchester United en el enfrentamiento más atractivo que el viejo continente puede ver en este mes.
Los británicos concluyeron en una cómoda primera plaza la fase de grupos y se han permitido rotar en los últimos encuentros de la ronda previa para afianzar su liderato y granjearse un colchón considerable en la Premier League. Los madrileños, sin embargo, se vieron obligados a luchar hasta el final para lograr el segundo puesto en detrimento del fiable Borussia Dortmund. El sorteo no resultó benévolo desde ambas perspectivas y ahora miden sus fuerzas en un encuentro que acapara todo el protagonismo de los octavos pero que llega en un momento incómodo. Afrontar un envite tan potente en pleno despegue del pico de rendimiento de la temporada puede genera cierta desconfianza a los técnicos, por lo que no es descartable una eliminatoria más defensiva de lo que se prevee.
El entrenador local, Jose Mourinho, viejo y querido conocido de Alex Ferguson -con el que ha intercambiado elogios en las semanas previas- compareció en el coliseo madridista un día antes de la primera gran batalla del ejercicio. Junto a él, un rival tradicional de los diablos rojos, Mickael Essien, que llegó del Chelsea en el último instante del mercado de fichajes y, del mismo modo, ha entrado en la convocatoria de este partido y podría disputar minutos como titular o desde el banquillo.
“La Liga está perdida y tenemos dos competiciones en las que podemos ganar, por eso hay que esperar al final de temporada para hacer un balance”. De este modo arrancó el entrenador portugués su comparecencia tras varias semanas de ausencia ante los medios de comunicación. Mourinho, que aclaró que Pepe “está convocado y en condiciones para jugar porque ha trabajado duro para regresar y tras jugar 25 minutos en el último partido en una posición buena para coger ritmo”, no rehuyó las cuestiones incómodas y definió lo que va de ejercicio del siguiente modo: “Bien en Champions y en Copa, muy bien en la Supercopa y negativo en Liga”.
El grueso de la comparecencia se centró en la presión que los malos resultados en el torneo de la regularidad nacional otorgan a esta fase de la Champions League. "No sería un fracaso caer en octavos. Hay grandes clubes que nunca ganaron la Champions y tanto el Madrid como yo somos privilegiados porque la hemos ganado. Voy a pelear por mi tercera Copa de Europa. No sé si será este año o en el siguiente, pero no pienso terminar mi carrera con solo dos Champions”, sentenció.
El técnico luso, que negó la crisis en su vestuario y no compartió los nombres de los jugadores que alineará este miércoles, explicó su visión sobre el líder de la Premie League: “El Manchester tiene también nuestra responsabilidad de ganar porque es el partido más importante en esta ronda”. “Hemos trabajado y sabemos cómo vamos a jugar pero enfrente hay un equipo muy fuerte, con experiencia internacional y esperamos responder a las expectativas con un gran espectáculo”, precisó.
Posteriormente, Mourinho aseguró acordarse de “cada detalle y cada partido” desde que se midiera por primera vez al Manchester hace 9 años y aclaró que “disfruta como el primer día de estos partido”. “Los que juegan desde el principio no están ansiosos y tienen lo que quieren, un gran partido para jugar”, sentenció. En referencia a Alex Ferguson, indicó que “debemos acabar la carrera al mismo tiempo, yo con 60 años y él con 90”, al tiempo que volvió a recalcar que su “próximo paso con será la Premier si todo va de forma natural”.
El análisis del entrenador luso se cerró señalando que Cristiano Ronaldo “es un jugador de otro mundo y el mejor que he tenido a nivel futbolístico” y relatando una realidad que arrastra su vestuario desde que arrancó la temporada. “Este nos falta hambre cuando jugamos contra los equipos pequeños, por eso hemos perdido tantos puntos y, siguiendo esa lógica, mañana deberíamos competir con garantías contra un gran rival”.
La comparecencia previa al primer gran partido de 2013 se cerró con la intervención de Mickael Essien, campeón de la Champions League de la pasada temporada con el Chelsea y rival tradicional del bloque dirigido por Ferguson.
“Espero que el público será fantástico mañana, estoy ansioso por que llegue el partido”, avanzó el centro campista. El jugador ghanés recalcó que “este es un partido especial y todos estamos ilusionados por jugarlo” y señaló que “he jugado un par de veces contra ellos pero en la Champions será un partido diferente”.
Sobre el partido, Essien explicó que “tienen experiencia y muy buenos atacantes por lo que dependerá de nosotros encontrar el sistema para detenerlos”. El otrora pulmón del Chelsea de Mourinho reconoció que no sabe si será titular y describió su experiencia en Madrid hasta la fecha: “Mourinho ha sido muy importante para mí y no pude decirle que no. Disfruto cada minuto que estoy aquí y quiero trabajar duro para que el equipo gane. De momento todo va muy bien”.
El capitán de la selección ghanesa que se quedó en los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica reconoció que “Ronaldo muy ansioso porque empiece el partido” y aseguró que él y sus compañeros están “preparados” para afrontar la trascendental batalla que se presenta este miércoles.