la ue prevé un 2,2% para españa
Las previsiones para España de la CE son más bajas que las de Solbes
lunes 28 de abril de 2008, 08:58h
El Gobierno ha reconocido, una vez pasadas las elecciones, que el crecimiento de nuestra economía dista mucho del dato oficial del 3,1 por ciento; en concreto, ocho décimas menos, hasta el 2,3 por ciento. Este lunes hemos conocido las nuevas previsiones de la Unión Europea sobre el crecimiento español, que han marcado una reducción de cinco décimas hasta el 2,2 por ciento para 2008.
Entre los grandes países de la UE, Alemania crecerá este año un 1,8 por ciento y un 1,5 por ciento en 2009; Francia, un 1,6 por ciento y un 1,4 por ciento, respectivamente; Italia, sólo un 0,5 por ciento y un 0,8 por ciento; España, un 2,2 por ciento y un 1,8 por ciento; Reino Unido, un 1,7 por ciento y un 1,6 por ciento; y Polonia, un 5,3 por ciento y un 5 por ciento. La inflación subirá de media en 2008 en el 3,6 por ciento en la UE por culpa de la fuerte subida de los precios del petróleo y de los alimentos y bajará en 2009 hasta el 2,4 por ciento. En la zona euro, el aumento del nivel de precios se situará en un 3,2 por ciento y un 2,2 por ciento, respectivamente.
Entre los grandes países de la UE, Alemania crecerá este año un 1,8 por ciento y un 1,5 por ciento en 2009; Francia, un 1,6 por ciento y un 1,4 por ciento, respectivamente; Italia, sólo un 0,5 por ciento y un 0,8 por ciento; España, un 2,2 por ciento y un 1,8 por ciento; Reino Unido, un 1,7 por ciento y un 1,6 por ciento; y Polonia, un 5,3 por ciento y un 5 por ciento. Para la economía estadounidense, la Comisión prevé un crecimiento del 0,9 por ciento este año y del 0,7 por ciento en 2009. La inflación subirá de media en 2008 en el 3,6 por ciento en la UE por culpa del fuerte incremento de los precios del petróleo y de los alimentos y bajará en 2009 hasta el 2,4 por ciento. En la zona euro, el aumento del nivel de precios se situará en un 3,2 por ciento y un 2,2 por ciento, respectivamente. El comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, subrayó que estas cifras son "motivo de preocupación".
Las previsiones económicas demuestran en todo caso, según Bruselas que la UE está resistiendo "relativamente bien" a las turbulencias gracias a que sus fundamentos económicos son "sólidos". Por ello, se crearán 3 millones de nuevos puestos de trabajo en el periodo 2008-2009, que se suman a los 7,5 millones que se generaron entre 2006 y 2007. La tasa de paro se situará este año en el 6,8 por ciento en la UE y en el 7,2 por ciento en la zona euro.
Después de registrar en 2007 el mejor dato desde 2000 al situarse en el 0,9 por ciento del PIB (0,6 por ciento en la eurozona), el déficit público volverá a subir otra vez en 2008 hasta el 1,2 por ciento (el 1 por ciento en la eurozona) como consecuencia de la moderación de la actividad y de las bajadas de impuestos en algunos países. En 2009, el déficit tendrá estabilizarse.
El escenario central de las previsiones de Bruselas asume que la incertidumbre provocada por las turbulencias durará hasta finales de este año, antes de disiparse gradualmente durante la primera mitad de 2009. El hecho de que el impacto sobre la economía real todavía no sea muy grande puede indicar, según la Comisión, que los plazos de transmisión son más largos o que la resistencia de la UE ha aumentado más de lo esperado.
En todo caso, el Ejecutivo comunitario alertó de que persisten los riesgos a la baja. El impacto de las turbulencias podría ser mayor del previsto, lo que acentuará la corrección del mercado de la vivienda en Estados Unidos pero también dentro de la UE. También podría empeorar la situación en los países con gran déficit por cuenta corriente y deuda externa. Bruselas no descarta que el precio del petróleo y el de los alimentos siga subiendo, ni que se produzca una corrección brusca de los desequilibrios económicos internacionales.
A principios de este mes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó al 1,4 por ciento en 2008 y el 1,2 por ciento en 2009 su estimación de crecimiento para la Unión Económica y Monetaria, unas cifras que la Comisión Europea consideró demasiado prudentes. Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) cree que la factura que tendrá que pagar Europa por la actual crisis será mucho menor que la de Estados Unidos y, por eso, decidió mantener en el 1,9 por ciento el avance del PIB este año en los quince países que comparten el euro.
En cuanto a España, es previsible que Bruselas confirme, como ya ha hecho el Fondo Monetario Internacional (FMI) e incluso el Gobierno español, que será una de las economías europeas más afectadas por la desaceleración. La Comisión ya recortó en febrero su previsión de crecimiento del PIB español para este año, hasta el 2,7 por ciento, un cálculo que sólo dos meses después parece demasiado optimista, después de que el FMI vaticine un avance de sólo el 1,8 por ciento y Madrid se conforme con el 2,3 por ciento.