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El público no profesional podrá visitar la feria este fin de semana

Comienza ARCOmadrid: arte contemporáneo heterogéneo, reflexivo y contenido

Elena Viñas
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elenavinaselimparciales/11/5/11/23
miércoles 13 de febrero de 2013, 18:14h
Actualizado el: 15/12/2014 18:14h
Una nueva edición de ARCOmadrid ha arrancado este miércoles con un total de 201 galerías procedentes de 27 países que reúnen las obras de 2.000 artistas. Hasta el 17 de febrero, la feria de arte contemporáneo atrae a coleccionistas de todo el mundo en una cita que vuelve a estar marcada por la crisis y por la contención en el gasto. Pinturas, esculturas, fotografías, instalaciones, vídeos, dibujos y grabados son los formatos en los que se desenvuelven con acierto artistas como Abel Barroso, José Manuel Ballester, Guillermo Pfaff, Juan Genovés o Gary Hume.
Este miércoles ha abierto sus puertas ARCOmadrid en los pabellones 8 y 10 de Ifema, feria de arte contemporáneo que podrá visitarse hasta el 17 de febrero, si bien el público no profesional sólo lo podrá hacer el fin de semana previo pago de 40 euros –los días 15 y 16 de febrero- y de 30 euros –el 17 de febrero-.

Un total de 201 galerías procedentes de 27 países, que han reunido obras de 2.000 artistas, participan en la edición de este año, en la que de nuevo sirve para tomar el pulso al mercado del arte en plena crisis.

Las miradas de los paseantes vagan por uno y otro espacio expositivo admirando obras heterogéneas que no responden a un único patrón sino que, dada su condición de arte contemporáneo, responden a la liberación del artista de las narrativas tradicionales –pintura, escultura y arquitectura- que, si bien, también están presentes, no copan todas las propuestas. De ahí que también haya, por ejemplo, instalaciones.

A las obras expuestas por las galerías, entre las que la presencia extranjera ha aumentado este año un 66 por ciento, se suman las reunidas en la iniciativa que lleva por nombre Solo Projects y que está compuesta por 21 proyectos de artistas latinoamericanos. Destaca la instalación de Raura Oblitas titulada Latinoamérica negra. Cabe atender a que Latinoamérica sigue representando un foco de atención en el arte contemporáneo como espacio creativo de gran relevancia, heredero del arte contestatario y reflexivo desarrollado durante la segunda mitad del siglo XX, sobre todo en los años 80.

En la galería Michel Soskine merece la pena contemplar Bilobular de Antonio Crespo Foix creada a partir de alfileres o Pencil gun, de Abel Barroso, quien se sirve de las virutas de lápices de colores para recrear un taladro.

Una fotografía de gran formato de José Manuel Ballester –valorada en 23.000 euros más IVA- viste la pared del espacio dedicado a la galería Pilar Serra. No hay que avanzar mucho en el recorrido de la feria para toparse con una de las propuestas más arriesgadas de la feria, las de Carlos Pazos en la galería Trinta.

Ballester también es uno de los protagonistas de la galería Distrito 4, que muestra dos fotografías sobre lienzo tituladas Lugar para un anunciamiento –que recuerda a El nacimiento de Venus, de Botticelli- y Refectorio cartujo.

El marco de una ventana real forma parte de una de las obras de Chema Alvargonzalez expuestas en la galería Carlos Taché, en donde el proyecto The portable painting de Guillermo Pfaff se erige como una de las propuestas más destacadas de la feria. Consta de una serie de óleos sobre papel doblados y metidos en sobres; un gesto con el que el artista “trata de hacer de la pintura un producto sostenible tanto para el emisor como para el receptor”.

Marlborough elige a Juan Genovés como su artista destacado este año, cuyas obras son de las que más atención despiertan entre los visitantes. Manolo Valdés y su óleo sobre arpillera titulado Retrato con sombrero sobre fondo amarillo y Botero y su óleo Amazone son otras de las piezas que pueden verse en este espacio.

Otra galería destacada en el panorama artístico es Ivorypress, en donde la instalación de Los carpinteros de tomates de porcelana, acero y carbono esmaltados aplastados contra la pared es una de las que más extrañeza y admiración producen.

En Parra&Romero, David Lamelas propone un ejercicio de reflexión al espectador a través de una obra consistente en dos relojes de pared que marcan horas diferentes y un texto que reza “en este espacio dos personas no se encuentran”, y Susy Gómez aborda la ausencia de corporeidad y la no presencia en una obra que bien podría calificarse de vestido-escultura.

Otros artistas presentes son Gary Hume, Anish Kapoor y Damien Hirst en la galería Paragon.

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