Foto de Alessandro di Meo
El rayo de Benedicto XVI: de exclusiva mundial a supuesto montaje o incluso milagro
jueves 14 de febrero de 2013, 16:29h
Desde luego, casi todo el mundo coincide en que la fuerza de la instantánea resume de manera visual toda la tensión del hecho histórico que supuso el anuncio de la renuncia papal de Benedicto XVI.
El pasado lunes, Alessandro di Meo se acercó al Vaticano junto a otros compañeros gráficos para sacar fotos de la sede pontificia con la que ilustrar la noticia, de alcance mundial. Por la mañana, el clima gris que cubría Roma ayudaba a dibujar un aura triste y melancólica sobre la Ciudad del Vaticano, unos nubarrones que por la tarde se tornaron en una tormenta eléctrica.
Di Meo, haciendo gala de esos golpes de suerte o de profesionalidad que catapultan a una fotografía a la historia, disparó su cámara en el momento en el que un rayo caía sobre la cúpula de de la Basílica de San Pedro.
Una fortuna que muchos, bien por conciencia o por envidia profesional, han tachado de montaje, unas acusaciones que Di Meo se ha apresurado a desmentir. "Fue cuestión de oportunismo, no sólo tengo esa fotografía y muchos otros compañeros también estaban ahí conmigo", se defiende el reportero gráfico transalpino.