"La corrupción es veneno para la democracia", opina el socialista
Rubalcaba: "Antes de una segunda generación de reformas, corrija los destrozos de la primera"
miércoles 20 de febrero de 2013, 21:46h
Alfredo Pérez Rubalcaba ha empleado su primer turno de palabra en el debate sobre el estado de la nación en argumentar la falta de legitimidad del Gobierno. Ha criticado la "segunda generación de reformas" anunciada por Rajoy porque antes, opina, ha de "corregir los destrozos" de la primera. Ha pedido un pacto contra la pobreza y para solventar el problema de los desahucios y no ha obviado la corrupción, que es "veneno para la democracia". El socialista no ha pedido esta vez la dimisión del presidente.
Alfredo Pérez Rubalcaba, como Rajoy, ha comenzado con el empleo, pero en sentido contrario. "Nada está mejor que hace un año y todo lo importante está peor". Tras mencionar el número de parados o empresas cerradas, el líder del principal líder de la oposición ha pasado al ataque con el argumento de la pérdida de legitimidad de un Gobierno que no ha cumplido el programa electoral. "Una mayoría de los españoles ya ha visto bastante", opina, "y no cree que su Gobierno sea capaz de sacar el país adelante". Ha afeado a continuación la subida de impuestos y el caso Bankia, "cuya gestión pasará a la historia de la incompetencia y la chapuza".
Más tarde, y tras escuchar a Rajoy por segunda vez, al socialista le ha parecido presenciar al líder de la oposición y no al presidente. Efectivamente, Rajoy ha insistido en la era Zapatero. Sin embargo, Rubalcaba ha no sabido revolverse con los datos aportados por Rajoy en materia de empleo, aunque ha asegurado que al acabar el debate buscaría los que él tiene para rebatir uno a uno los de su oponente. "Hágalo aquí", le criticaría más tarde Rajoy.
Sin bajar el tono ni el ritmo de la crítica, el socialista ha querido echar abajo lo que su oponente ha vendido como logros. Como ejemplo, el superávit de la balanza comercial: "Mejora porque no importamos y no importamos porque no crecemos". Otro es la reforma laboral, a la que ha dedicado algunos minutos. A su parecer, la norma deja todo en manos de la "voluntad del empresario", mientras que el trabajador se ha quedado "sin paraguas" y "más indefensos que nunca". No hay más competitividad como ha sostenido el presidente, asegura Rubalcaba, sino salarios más bajos y mayores cargas de trabajo.
También en la misma línea que en discursos anteriores, el jefe del PSOE ha recordado que "los españoles estaban orgullosos de su sistema sanitario", mientras que ahora, repitiendo término, se encuentran "indefensos". Ha hablado de personas mayores que "abandonan sus tratamientos" para no ser una "carga para los suyos". Sobre educación, ha subrayado las "desigualdades" que provocan la subida de las tasas o reducción de becas o la "segregación" en las aulas.
Tampoco era novedad la petición de explicaciones sobre el caso Bárcenas, al que Rajoy no se ha referido, como viene siendo habitual, y se ha expresado rotundo: "La corrupción es veneno para la democracia". Ha continuado en esta senda valorando que esa corrupción sumada al elevado paro, a la desigualdad o al clima social reinante da como resultado una mezcla "explosiva".
Ha reconocido que el PSOE es el único partido condenado por financiación ilegal, pero acto seguido ha defendido que el PP no lo ha sido hasta ahora por triquiñuelas legales y que los socialistas, al contrario que sus rivales políticos, aprendieron ya "para toda la vida”.
Rubalcaba no ha pedido esta vez la dimisión de Rajoy. Ha afirmado que ya lo hizo el pasado miércoles y que en manos del presidente queda tomar esta determinación. Un cargo no puede depender de que a Bárcenas "le dé un ataque de sinceridad", ha apuntado. Rajoy intenta hacer creer a los españoles que no sabía el país que recogía ni tampoco todo lo ocurrido y destapado en su partido, según Rubalcaba, pero no está consiguiendo.
Ya en el último tramo del discurso, ha propuesto un cambio de políticas para favorecer el crecimiento, por el que debe pasar también pedir a Europa una flexibilización del objetivo de déficit "porque si no nos van a ahogar". Al socialista no le ha gustado la "segunda generación de reformas", anuncio estrella del presidente: "Antes, corrija los destrozos de la primera". Ha instado a Rajoy a un pacto contra la pobreza, a dotar un fondo con 1.000 millones de euros para ayudar a esas personas que "buscan comida en los contenedores" y a los niños que habitan en este entorno. Sobre desahucios, considera imprescindible no "desperdiciar" esta segunda oportunidad tras una primera y fallida tentativa de pacto.
Además, ha admitido que el anterior Gobierno pudo hacer más: “Maldita sea, por qué no arreglamos aquello”, ha dicho Rubalcaba. Pero a esto le seguía un reproche: hace mes y medio, el PSOE le pidió al Ejecutivo un cambio en la ley hipotecaria y éste se negó. En cambio, hace una semana el Grupo Popular votó favorablemente a una iniciativa parlamentaria en este sentido. Concluye Rubalcaba que si aquel día les hubieran escuchado, se habrían evitado “desgracias”, refiriéndose a los suicidios.