Novelas Ejemplares: La poco edificante historia del Congresista Jesse Jackson Jr.
Javier Rupérez
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jruperezelimparciales/9/1/9/21
sábado 23 de febrero de 2013, 18:26h
Lo tenía todo para construir una brillante carrera política. La sombra protectora de su padre, el predicador y activista Jesse Jackson Sr., colaborador que fue del Reverendo Martin Luther King Jr. en las luchas por los derechos cívicos y sociales de la población negra durante los años 60 del siglo XX, le había servido para proyectarse como un digno e, quien sabe, incluso mejorado miembro de la dinastía. El padre había competido por la candidatura presidencial por el partido demócrata en 1984 y 1988, con resultados nada despreciables y aunque su vida posterior no había dejado de mostrar lunares y errores –un poco de antisemitismo por allí, un hija extra matrimonial por acá, incluso algún que otro sonoro exabrupto contra Barack Obama, al que consideraba demasiado amaestrado para su raza- seguía y sigue siendo una figura de referencia en el mundo del radicalismo afroamericano con base en Chicago. No en vano “junior” había logrado encaramarse a la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos desde 1995, en representación del segundo distrito de Illinois, que cubre el sur de la gran ciudad del Medio Oeste. Donde tiene su casa Obama. Donde predomina la población afroamericana. Y tanta era su preeminencia electoral que había sido reelegido sin contratiempos incluso en Noviembre de 2012, cuando ya abundaban los rumores sobre sus irregularidades personales y económicas, entonces achacadas a un proceso de “bipolaridad” que necesitaba de tratamiento clínico. Apenas hizo campaña electoral, en contundente demostración de lo que en Illinois, y más particularmente en Chicago, puede la maquinaria demócrata aliada con la población negra. Para completar el cuadro, “junior” había contraído matrimonio con Sandra Lee Stevens, atractiva e inteligente profesional que sumaba su propia ambición a la de su cónyuge: ocupaba un puesto de “alderman” –equivalente a una concejalía de un ayuntamiento español- en el consejo municipal de Chicago desde 2007. Se le auguraba un brillante futuro político a escala federal. Acaba de presentar la renuncia a su puesto.
Jesse Jackson Jr. había ya mostrado una cierta proclividad a la galante aventura extracurricular, quizás en involuntario seguimiento genético de las potencialidades paternas, con el consiguiente escándalo y la no menos obligada proclamación del “mea culpa”, pero su figura comenzó seriamente a sufrir el deterioro de la duda en 2008, cuando elegido Obama a la Presidencia de la Union su puesto en el Senado debía ser, en el sistema marcado por la Constitución de Illinois, adjudicado de manera interina hasta la próxima elección regular por el Gobernador del Estado. Que en aquel momento respondía al nombre de Rod Blagojevitch. El Gobernador, cuya notoria falta de escrúpulos le tiene hoy recluido en una penitenciaría federal, no tuvo mejor idea que subastar al mejor postor la curul senatorial dejada vacante por el presidente Obama. Y aunque nunca se pudo probar fehacientemente que así fuera, es convicción generalizada que Jesse Jackson Jr. estaba dispuesto a participar en la puja.
Hace menos de una semana que, tras una larga y detallada investigación llevada a cabo por el FBI, la fiscalía federal ha presentado cargos contra “junior” por haberse presuntamente apropiado de 750.000 dólares procedentes de contribuciones a sus campañas electorales entre 2005 y 2010. También la fiscalía federal ha presentado cargos contra Sandra Jackson por haber falseado sus declaraciones de impuestos. Marido y mujer han reconocido por escrito su culpabilidad, abriendo con ello un proceso de negociación con la fiscalía para eventualmente reducir la pena. No parece que ello les exima de servir un tiempo en prisión. Antes de conocerse la iniciativa de la fiscalía Jackson había anunciado su renuncia a la Cámara de Representantes. Ahora reconoce públicamente sus culpas y pide perdón por las mismas:” Mi comportamiento no tiene excusa. Pido perdón a mi familia, a mis amigos y a todo mis seguidores por mis errores de juicio. Mi trayectoria todavía no está acabada y espero ser recordado por las cosas que hice bien”. Jackson tiene 47 años. Nadie parece creer que su futuro tenga ninguna posibilidad política.
La fiscalía ha descrito algunos de los gastos en los que Jackson Jr. incurrió con cargo a los fondos de la campaña electoral y su enumeración contribuye poderosamente a dibujar el perfil del personaje. Entre las adquisiciones, y dejando de lado las dedicadas a decorar y mejorar la casa que los Jackson mantenían en Washington DC, se encuentran las siguientes :un balón de fútbol americano firmado por varios presidentes ( 5.000 $); objetos pertenecientes al líder radical negro Malcolm X (2.200 $); objetos que pertenecieron a Michael Jackson (23.000 $); recuerdos del Reverendo Martin Luther King (12.000 $); objetos que pertenecieron al actor de “kung fu” Bruce Lee(10.000 $); un reloj Rolex dorado (43.000 $); una guitarra que perteneció al rockero Eddie Van Halen (4.000 $). En la lista se encuentran también otros elementos de uso más directo y práctico, como porcelanas, pieles, ropas de abrigo y muebles infantiles. No se ha dado a conocer la distribución decorativa de tales objetos politico-raciales-musicales-marciales en la casa del matrimonio Jackson. La fiscalía asegura se hará con ellos para intentar revenderlos a la firma de Las Vegas especializada en tal “memorabilia” y con ello recuperar parte de los despilfarrados fondos electorales.
El ministerio público pedirá para Jesse Jackson Jr. una pena de prisión que oscila entre los cinco y los seis años y una multa situada entre los 10.000 y los 100.000 dólares. En 1997 el semanario “Newsweek” le había presentado como un probable primer presidente negro del país.
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Embajador de España
JAVIER RUPÉREZ es académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
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