Crónica religiosa
Europa es el reto
domingo 24 de febrero de 2013, 10:11h
A cuatro días de que Benedicto XVI abandone la silla de San Pedro y en medio de una gran polémica en torno a su dimisión y a la situación de la Iglesia, el verdadero reto del nuevo Papa será abordar ese viejo continente descreído, materialista y que que ha olvidado sus raíces cristianas que es Europa.
Europa es el gran reto que tendrá que abordar el nuevo Papa. Este viejo continente descreído, materialista y que ha olvidado sus raíces cristianas debe ser la actual tierra de misión. Los cardenales que se reunirán en cónclave dentro de quince días, aproximadamente, deberán buscar a un hombre joven y valiente que sepa afrontar los delicados temas que, queramos o no, flotan en la Iglesia Universal y en alguna en particular, como la norteamericana. Pero será Europa la que marcará el inicio del papado que ya no tendrá que derribar muros, como le ocurrió al Beato Juan Pablo II, sino suavizar formas y encontrar estímulos para que los europeos encuentren de nuevo la Fe. Y digo “encontrar” y no “recuperar”, porque en esta “tierra de misión” el ejemplo de todos los miembros de la Iglesia, incluidos naturalmente los laicos, tendrá que ser fundamental. Todos tenemos que hacer el gran esfuerzo de ser partícipes de esa misión. Por mi parte, como periodista y católico, invito a hacer ese esfuerzo aunque algunas veces resuenen aquellas de palabras de Mauriac:”No puedo decir en verdad que ame a la Iglesia católica por ella misma. Si no creyese que ha recibido palabras de vida eterna, no sentiría ninguna admiración por sus estructuras ni por sus métodos y detestaría muchos capítulos de su historia”.
En estos últimos días se nos ha presentado por diversos medios de comunicación un Vaticano lleno de corruptelas y de desviaciones. Todo se ha exagerado, pero no cabe duda de que Benedicto XVI ha sufrido mucho en los últimos años de su pontificado, que me han recordado a los 33 días del papado del llorado Juan Pablo I, que no pudo resistir, creo, los graves problemas con los que se encontró, con una curia dividida y con el tema financiero a punto de estallar.
Ahora, el día 28 a los 8 de tarde, Benedicto XVI dirá adiós y se irá a descansar a Castelgandolfo, antes de volver al convento vaticano. Es costumbre de los Papas ir a descansar después de los duros oficios de Semana Santa a esa residencia situada a pocos kilómetros de Roma, y se puede dar la casualidad de que si el convento vaticano donde fijará su residencia definitiva Joseph Ratzinger, no está acondicionado, pueden coincidir en Castelgandolfo Benedicto XVI y el nuevo Santo Padre. Una coincidencia que no sería buena según unos, pero que podría, según otros, servir para un ”ordenado traspaso de poderes”, o lo que es lo mismo que el nuevo, sobre todo si no es italiano, conociera de primera mano los asuntos tan delicados que han afligido a Benedicto XVI.
Aquí en España, los cardenales que participarán en el cónclave, Rouco, Amigo y Sistach, ya están preparando mitras, sotanas y casullas, para unirse en Roma a Cañizares y Santos Abril. Los primeros vivirán en la residencia de la Iglesia de Monserrat y los segundos en sus cómodos apartamentos vaticanos, por los cargos que ocupan en la Curia, aunque cesarán en los mismos a partir de la noche del 28, pero seguirán en funciones a la espera de una confirmación del nuevo Papa.
En nuestra próxima Crónica Religiosa hablaremos más del próximo cónclave, cuya fecha ya seguro sabremos. Por ahora, Roma de tiñe de rojo. Rojo cardenal.