Vestidos algo anodinos sobre la alfombra roja de la 85 edición de los Premios Oscar. Armani ha sido el diseñador elegido por Jessica Chastain y Naomi Watts, dos de las actrices que han estado más acertadas en sus elecciones. Anne Hathaway con un Prada color rosa palo ha pasado inadvertida, no así Jennifer Lawrence con un abullonado Raf Simons para Dior en color blanco.
Jessica Chastain, nominada al Oscar a mejor actriz protagonista, ha elegido un vestido color maquillaje de
Armani Privé palabra de honor y de color maquillaje.
Con melena suelta, la actriz ha apostado por dar protagonismo a unos
intentos labios rojos que contrastaban con su cobrizo color de pelo. En esta ocasión, Chastain no ha apostado por la paleta de los azules a la que nos tiene acostumbrados, decantándose por una tonalidad cremosa algo anodina. Eso sí, en conjunto, la pelirroja acierta por su discreta elegancia. Para calzarse ha elegido unos Jimmy Choo.
También palabra de honor ha sido el vestido elegido por
Amy Adams, actriz que se ha decantado por un
Oscar de la Renta de color gris perla y con falda abullonada y escote corazón. Lleva el pelo recogido.
La actriz de
Django Kerry Washington ha elegido un vestido color coral de
Miu Miu, una firma que no suele ser elegida por las intérpretes estadounidenses para acudir a este tipo de ceremonias. También apuesta por el palabra de honor, la tendencia de la noche.
Reese Witherspoon ha lucido por un vestido azul de
Louis Vuitton con detalles en color negro en el pecho, también palabra de honor, aunque armado, y el pelo peinado con ondas. Un diseño algo tosco en cuanto a la caída de la tela.
Amanda Seyfried, compañera de reparto en
Los Miserables de Anne Hathaway, ha elegido un vestido color gris con bordados y cuello
halter firmado por
Alexander McQeen.
Hathaway se ha decantado por un vestido de
Prada de color rosa palo y recto y una abertura geométrica en la parte de atrás. Ha pasado completamente inadvertida. Pinchazo de una de las actrices en las que más miradas estaban puestas. Lo único destacable, la gargantilla de Tiffany.
Nada que ver con ella ha tenido que ver
Naomi Watts, nominada por
Lo imposible. Muy favorecida con un
Armani en color plata, muy ajustado y de cuello geométrico. Su melena rubia la llevaba recogida en un trabajado moño. Una de las más guapas de la noche.
De tonos metalizados también ha asistido
Nicole Kidman, con un vestido de tirantes firmado de color negro y dorado firmado por
L'Wren Scott, una de sus diseñadoras fetiche.
También de aspecto metalizado ha sido el vestido de
Naeem Khan de
Stacy Keibler, novia de George Clooney. La exluchadora se ha recogido el pelo en un peinado estilo años 20. Llevaba cuello
halter.
A medida que avanzaba la alfombra iba confirmándose la otra tendencia de la noche: el metalizado. También ha sido la opción elegida por
Halle Berry, de
Versace, más discreta que en los Globos de Oro.

De Raf Simons para
Dior ha aparecido en la alfombra roja
Jennifer Lawrence, una de las actrices nominadas a la categoría reina de interpretación. No ha sorprendido la elección de diseñador de Lawrence, ya que es imagen de la firma francesa. Ha llevado el pelo recogido. Blanco, de escote palabra de honor y aspecto muy armado, el vestido de Lawrence ha diferido del resto por su volumen. ¿Excesivo?
También de
Dior ha asistido a los Oscar la actriz
Charlize Theron y también de blanco y de palabra de honor con
peplum. Recuerda el minimalismo de su elección al vestido de Tom Ford que eligió Gwyneth Paltrow el año pasado.
De blanco nuclear también ha acudido a la cita
Queen Latifah, muy favorecida. Muy guapa también
Jane Fonda de Versace y de amarillo. Lección de estilo de una veterana. Debería haber tomado nota de ella
Zoe Saldana, a la que no le ha faltado de nada: palabra de honor, detalles florales en el pecho, cinturón, lazo y zapatos vistos.
Aunque las elecciones de
Sally Field habían sido muy acertadas durante las galas pre Oscar, la actriz de
Lincoln ha elegido un rojo
Valentino de manga larga que no termina de encajar con su edad.
Otra de las asistentes que ha confiado en
Valentino ha sido
Jennifer Aniston, actriz que no se dejaba ver sobre la alfombra roja de los Oscar desde hace años. También ha elegido un diseño de palabra de honor y melena suelta, como suele ser habitual en ella. Sin más.
Olivia Munn ha dejado a un lado la pose discreta que adoptó en los Globos de Oro con un vestido-columna de Armani para optar por uno granate de Marchesa, firma a la que son asiduas las actrices estadounidenses pero que implica siempre algo de riesgo como es el caso del diseño elegido por Munn, de inspiración entre torera y barroca de difícil explicación... También de inspiración barroca era el vestido de
Zuhair Murad de
Catherine Zeta-Jones.

Sorpresa de la noche la de
Helen Hunt y su vestido
H&M. Adele ha hecho un guiño a su país al escoger un vestido negro de Jenny Packham. De negro también, aunque de textura aterciopelada ha sido la elección de Salma Hayek con un cuello dorado muy elaborado, aunque algo recargado. Va de Alexander McQeen.
Jennifer Garner ha puesto la nota de color con un vestido berenjena también palabra de honor de
Gucci con un trabajado tejido en la parte de atrás. Sin riesgos. Clásica.
Elie Saab, pese a ser uno de los diseñadores a los que las actrices más se encomiendan para este tipo de eventos, ha sido elegido sólo por
Sandra Bullock, quien ha lucido un diseño negro de pedrería y transparencias.
Después de ganar el Razzie a la peor actriz del año,
Kristen Stewart ha aparecido en la alfombra roja enfundada en un
Reem Acra palabra de honor y color crema y acompañada por dos muletas. ¿A qué se debe semejante complemento? ¿Por qué siempre adopta esa actitud desganada?
Renee Zellweger ha vuelto a elegir una vez más a
Carolina Herrera, como lleva haciendo durante años. Su vestido es tipo columna y dorado metalizado, de nuevo la tendencia de la noche.