Miles de peregrinos de distintos lugares de España y del mundo ya han empezado a llegar a Madrid para acudir a algunos de los actos programados con motivo de la visita del papa León XIV a la ciudad, del 6 al 9 junio.
Muchas parroquias y colegios de la capital se han transformado en puntos de encuentro multiculturales donde la hospitalidad y la expectación marcan las horas previas a la vigilia de oración este sábado en la Plaza de Lima y la eucaristía del domingo.
Unos 2.200 jóvenes se instalan en el Colegio San Agustín
Unos 2.200 jóvenes peregrinos de entre 16 y 18 años procedentes de colegios agustinos de Málaga, Santander, León, Alicante o Ceuta, así como de las diócesis de Alcalá de Henares y Getafe, están ya instalándose en el Colegio San Agustín.
"Estamos expectantes, hemos despejado el colegio para los peregrinos que vienen, algunos pasarán la noche al raso aunque la mayoría en cubierto. Lo que nos mueve no es algo material es algo espiritual. Es una vez en la vida, y nos ilusiona especialmente siendo un papa que ha salido de la familia de los agustinos", ha afirmado a EFE el prior del colegio, el padre Argimio Martínez Fuertes.
Cargados con mochilas, esterillas y colchones hinchables van llegando estos jóvenes con ilusión al colegio madrileño, cuyo polideportivo y su cancha de fútbol servirán de refugio y de espacio de convivencia.
Según las actividades planeadas, este sábado habrá una misa para 3.000 personas en el colegio, desde donde partirán a la vigilia que presidirá el papa en la plaza de Lima, situada a unos diez minutos a pie por el paseo de la Castellana, aunque este colectivo tiene asignado su espacio en Nuevos Ministerios, según ha explicado el padre Juan Manuel Paniagua, responsable de la pastoral en este colegio.
Peregrinos ucranianos, polacos, austriacos...
Entre los visitantes se encuentra también un grupo de veinte estudiantes universitarios procedentes de Varsovia, pertenecientes al Club Potok, una entidad juvenil impulsada por el Opus Dei.
Los estudiantes, que aprovechan los días festivos del Corpus Christi en Polonia para cerrar su curso de actividades, están alojados en la parroquia San Alberto Magno, en Puente de Vallecas, donde han realizado labores de voluntariado y mantenimiento en los jardines.
Bartek Moszoro, profesor de ciberseguridad en la Universidad de Varsovia y responsable de este grupo, expresa la "ilusión" de los jóvenes por ver al papa y por conocer Madrid, ya que para la mayoría es su primer viaje a España.
Destaca que los jóvenes están "muy entusiasmados" por lo que dice el papa sobre la guerra o la tecnología "en un momento crucial en sus vidas en el que se están formando, están tomando decisiones y están forjando su opinión sobre lo que pasa en el mundo".
Por otro lado, el Colegio Tajamar, situado en el distrito de Vallecas ofrece cobijo a un grupo de ocho adolescentes de entre 13 y 14 años provenientes de una pequeña localidad alpina de 4.000 habitantes, que ha viajado en furgoneta hasta Múnich para tomar un avión con destino a Madrid. Varios han disfrutado de su primer viaje en avión.
Ed Bayo, responsable de este grupo de adolescentes procedente de una localidad de Altenmarkt im Pongau en Austria, señala que le encantaría que a raíz de la experiencia cultural y social de la visita del papa a España "los chavales, que están, por ejemplo, ahora jugando al fútbol con madrileños, se abran y encuentren una experiencia nueva y quizás desconocida para ellos, la de la fe".
La solidaridad también se hace patente en la parroquia de la Virgen de la Fuensanta en el distrito de Usera para atender a las necesidades alojamiento y manutención de un grupo de dieciséis ucranianos, -ocho mujeres y ocho varones- residentes en distintos lugares de España que llegarán este sábado.
José Antonio Lobato, responsable de la acogida, subraya que "la gente de la parroquia se está volcando" para organizar los últimos detalles. Lobato resalta la generosidad de los residentes de Usera, "un barrio humilde, pero rico en valores".