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Estrena [i]AMOR Y LETRAS[/i]

Josh Radnor: “Vivimos en una cultura en la que se glorifica la juventud”

viernes 01 de marzo de 2013, 17:32h
El actor Josh Radnor ha vuelto a demostrar que hay vida más allá de Ted Mosby, el arquitecto enamoradizo e idealista de la serie americana Cómo conocí a vuestra madre con el que ha saltado a la fama y que lleva interpretando durante ocho largas temporadas. Con la novena y última a la vista, Radnor vuelve a la carga con una nueva entrega de su talento fuera de su cómoda y segura casa en la CBS, Amor y Letras. Tras el éxito de debut cinematográfico como guionista y director, además de actor, Happythankyoumoreplease, Premio del Público en el Festival de Sundance, el 15 de marzo llegará la nueva cinta de Radnor a las salas españolas. El Imparcial ha charlado con él sobre este nuevo proyecto.
Con millones de personas pendientes de conocer, tras una extensa y deliciosamente ingeniosa andadura de más de ocho años, a la madre de sus hijos, él se niega a revelarnos su identidad, uno de los secretos mejor guardados de la televisión actual. Ni siquiera nos da una pista más allá de “la novena y última temporada de Cómo conocí a vuestra madre será muy diferente a las demás”. A cambio, Josh Radnor nos regala un nuevo pedazo de su imaginario de treintañero –aunque ya está bastante más cerca de los cuarenta- neoyorquino agudo, reflexivo, que no pedante, e idealista: Amor y Letras, la segunda vez que bandea al mismo tiempo el guión, la dirección y la interpretación para la gran pantalla tras su brillante y premiado debut cinematográfico Happythankyoumoreplease (2010).

Amor y letras llega a la cartelera española el próximo día 15 de marzo tras su paso por el Festival de Sundance, donde precisamente la ópera prima de Radnor se llevó el Premio del Público y dio alas al nuevo cineasta para consolidarse como una fuerte apuesta del cine independiente de los próximos años. El mundo de la universidad, la literatura diseccionada de extremo a extremo, desde los grandes clásicos hasta lo más ‘mainstream’, la música clásica como analgésico del mundo contemporáneo y la particular batalla que cada uno libra contra el paso del tiempo confluyen en la película para dejarnos sobre la mesa una fotografía de la vida que , si bien es asumible para el grueso de una generación –algo cercana, por cierto, a esa que se hace llamar en España ‘la más preparada’-, es más personal de lo que el propio director quiere reconocer.

“Volví a mi universidad para hacer una proyección de mi primera película y me sentí muy, muy mayor… Me vi rodeado de estudiantes y no podía creer lo jóvenes que eran, ¡yo no era tan joven cuando estaba en la universidad!”, bromea Radnor sobre el germen de Amor y Letras en una charla con este periódico. “Le comenté a mi productor que si yo me enamorara de una de aquellas chicas no sería nada apropiado y él me dijo: ‘ahí hay una buena película, escribe esa película’”, recuerda.

Así que se topó sin querer con una sinopsis. Un tipo que está estancado, que no termina de imaginarse en su propia vida y tiene que volver a su universidad para dar un discurso en la despedida de su profesor favorito, que se jubila. De pronto, conoce a una chica mucho más joven que él y nace la atracción. “Ahí arrancó todo”, cuenta Radnor, “pero mientras la estaba escribiendo cambió, y empezó a hablar de muchas cosas más: libros, literatura, lectura, música clásica, la edad, el tiempo, crecer, no crecer, la nostalgia, una mirada romántica al pasado… Es un gran contenedor de muchas cosas diferentes”.



Ya en Happythankyoumoreplease hay quien aseguró adivinar mucho de Ted Mosby, el arquitecto soñador y enamoradizo de Cómo conocí a vuestra madre con el que irremediablemente se relaciona a Radnor. También aquí pueden apreciarse algunas similitudes. No es raro. Josh Radnor y Ted Mosby llevan ocho años conviviendo y el flujo de influencias es recíproco. Los personajes siempre adquieren su verdadera tridimensionalidad cuando el actor moldea sus aristas y el actor no puede evitar contagiarse de algunas de las manías del personaje, sobre todo en relaciones tan largas como esta.

Sí que hay algo de este ‘Ted Radnor’ que el público conoce en el personaje de Jesse, el treintañero de Amor y letras, pero también en la chica entusiasta y un poco “chapada a la antigua” que interpreta la ya icono del cine ‘indie’ Elisabeth Olsen, la hermana pequeña de las gemelas que fueran niñas prodigio en los noventa. Y también se advierten rasgos de ‘Josh Mosby’ en el fantástico Richard Jenkins, el profesor ‘encarcelado’ en el campus para quien la jubilación es una sentencia de muerte. Y en el shakesperiano bufón-sabio que interpreta un irreconocible Zac Efron o el chico perdido al que da vida John Magaro. Incluso en la soberbia Allison Janney, una profesora de Literatura Romántica desencantada, irónica y depresiva, se aprecian algunos rasgos que el público inmediatamente relaciona con el personaje que tan bien conocen, Ted Mosby, y el actor que se esconde tras él, Josh Radnor.

“No es una película autobiográfica, pero es cierto que hay aspectos de mí en cada uno de los personajes. Un profesor mío solía decir que necesitamos expandir la definición que hacemos de nosotros mismos, que hay un amplio abanico de personajes que podemos interpretar, pero debemos saber que todos son parte de nosotros. Me gusta este proceso porque conoces partes de ti mismo que no sabías que existían”, reflexiona Radnor en su charla con El Imparcial.



Lo que no puede esconder es que el adulto que se niega como tal es un tema recurrente en su repertorio. “Me preocupa el paso del tiempo, pero me preocupa más el hecho de que me preocupe”, se enreda Radnor. “En definitiva, creo que eso no debería ser una preocupación”, aclara.

“Creo que esa obsesión por el paso del tiempo es una indicación de que nuestro pensamiento está equivocado. Mis padres constituyen un ejemplo maravilloso de ello: tienen 65 años y probablemente ahora son más felices que nunca” ilustra el actor y director, quien asegura que fueron sus progenitores quienes le “han enseñado que se puede seguir creciendo y aprendiendo, que las cosas buenas no tienen porqué ocurrir cuando estudias la carrera o mientras eres relativamente joven”.

“Pero creo que vivimos en una cultura que glorifica la juventud. A diferencia de otras culturas, en las que la gente mayor es respetada y venerada por presuponerles una sabiduría, la gente joven de nuestra sociedad crece con la idea de que la juventud es la única comunidad útil y está menos interesada en lo que la gente mayor tiene que decir”, razona.

‘A lo Josh Radnor’
Radnor se confiesa encantado con su faceta de director. Mientras escribía Happythankyoumoreplease solo se había puesto a sí mismo en la cara del personaje protagonista. Fueron su agente y su productor quienes le convencieron para que tomara la batuta del rodaje. “Ahora estoy muy agradecido de que me convencieran porque me he dado cuenta de que dirigir es algo que amo profundamente”, confiesa. Eso, y que tras varias lecturas del guión con amigos, nadie mejor que él tenía la receta exacta del tono que debía adquirir la cinta: ni demasiado cómico ni demasiado melodramático. Cine ‘a lo Josh Radnor’ que se ha trasladado también a su siguiente trabajo.

Quien vaya al cine a ver Amor y Letras pensando que va a ver una comedia romántica, quizás termine un poco decepcionado o, al menos, confuso”, asegura el cineasta, que en este segundo capítulo de su más que probablemente larga carrera sí tenía claro que dirigiría. “Es verdad que uso convenciones que a la gente le resultan familiares y que relacionan con ese género, pero no creo que la comedia romántica sea una etiqueta adecuada para mis películas, tampoco tengo una mejor, no sé exactamente cómo llamarlas. Creo que, simplemente, son las películas que hago”.

El pasado 2012, el campanazo del panorama cinematográfico lo dio, sin duda, El lado bueno de las cosas, con una sorprendente acogida en los Oscar y por parte de la crítica especializada. De alguna manera, la película que le ha hecho ganar a Jennifer Lawrence, otra de las musas ‘indies’ del momento, el premio a mejor actriz, se puede entender como un espaldarazo del sector hacia un tipo de cine que, si bien no se quiere llamar ‘comedia romántica’ se caracteriza por hablar del amor y de las relaciones humanas de una forma, quizás, más ligera y con la intención de dejar buen sabor de boca al espectador. “Espero que sea cierto”, dice Radnor, para quien “muchos críticos, especialmente americanos, viven bajo la ilusión de que sólo lo que es oscuro y pesimista es sofisticado, y de que las películas con final feliz o esperanzador son más frívolas y poco serias”.

“Creo que esto es un gran problema en nuestra sociedad, nuestra cultura está impregnada de demasiada negatividad y estamos inconscientemente obsesionados por hablar de todas las cosas que odiamos, por qué las odiamos, por qué tú debes odiarlas y cómo si no las odias eres tonto”, contraataca el cineasta. “Creo que es más fácil y un modo mucho más bonito de vivir dejar de contaminar el aire con todas esas cosas que odiamos y empezar a decir las cosas que amamos. Los críticos de hoy no saben hablar sobre lo que les gusta, pero son muy explícitos para contar lo que odian y por qué lo odian. Por alguna razón hemos terminado en este lugar oscuro y creo que es una vergüenza y que tenemos que salir de él”, termina.



Con la novena y última temporada de Cómo conocí a vuestra madre firmada, Radnor asegura que una buena gestión del tiempo hace posible compaginar la grabación de una serie de tan largo recorrido con la preparación de sus proyectos personales. Y parece que el éxito de Happythankyoumoreplease le ha allanado de alguna forma el terreno. “Es difícil convencer a la gente para que confíe en un director novel, pero una vez has terminado con éxito la primera, la financiación, aunque siempre es un reto, es cierto que viene de una forma más fácil”, argumental.

Con las puertas más abiertas que nunca y la serie rozando su final –“divertido, encantador, triste, emocionante y maravilloso en una temporada que será muy diferente de las anteriores”, hasta donde sabe el actor-, Radnor ya tiene la vista puesta en próximos proyectos y promete una nueva película de la que está ultimando el guión y, sin poder dar más detalles por el momento, un espectáculo en Broadway. No pinta nada mal.
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