www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El peligro de Esquerra Republicana para Cataluña

lunes 04 de marzo de 2013, 08:25h
El líder de ERC, Oriol Junqueras es un personaje casi tan fatuo como ignorante. En unas declaraciones recientes, llenas de esa soberbia y complejo de superioridad del que sólo un nacionalista puede exhibir, aseguraba que “España” (así, como sujeto colectivo singular y eterno) perdería Cataluña “como perdió Holanda”, como es sabido, un país cuyo apellido contemporáneo le viene del siglo XIX, tras la independencia de Bélgica. Las provincias Unidas de los Países Bajos, jamás fueron españolas. Otra cosa es que compartieran durante un largo –y conflictivo- periodo una misma monarquía, de naturaleza patrimonial, bajo la dinastía de los Habsburgo, descendientes de Carlos de Gante, duques de Borgoña y de Brabante, además de reyes de Aragón y condes de Barcelona.

Pues bien, tras ese asombroso desliz histórico tan elemental, el patético político nacionalista ofrecía su coalición como cantera para futuros economistas de una España escindida de Cataluña: vanidosa y asombrosa oferta, tras el desastre económico del Tripartito. Y no contento con tal desmemoriado alarde, ponía precio este pasado fin de semana al apoyo de su formación a los presupuestos de CIU: que Mas acuse a la administración central de “condicionar las cuentas catalanas”. No le falta razón. Cataluña, pese a gozar de un estatuto de autonomía sin parangón en el resto de ordenamientos jurídicos internacionales, forma parte de un país llamado España y, en base a ello, aporta y recibe. Lo que Junqueras querría es que todo lo recaudado en Cataluña se quede allí, obviando las contrapartidas que recibe del resto de España, amén de un gesto reaccionario e insolidario, además de estúpido, porque una Cataluña independiente, pero dentro de la Unión Europea (un imposible jurídico y político, en todo caso), en lugar de contribuir a la solidaridad con otros españoles, tendría que hacerlo a favor de rumanos o griegos.

En todo caso, con esta exigencia, Esquerra pretende así justificar el apoyo a unos presupuestos austeros, que lo serían menos si el Tripartito -del que formó parte activa el señor Junqueras y sus correligionarios- no hubiera dejado la hacienda pública catalana hecha un erial. Su partido ya fagocitó al PSC, y va camino de hacer lo propio con CIU. De hecho, parte de las últimas divergencias entre Unió y Convergencia han venido precisamente por cuenta de los postulados de Esquerra. Primero Zapatero, luego Montilla y ahora Mas, con su última debacle electoral; es un hecho que quien se acerca a Esquerra sale mal parado. Su discurso no puede ser más reaccionario, a la par de absurdo. Más le valdría a la clase política catalana hacer un gran pacto para no depender de una formación tan perniciosa como Esquerra.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios