Finalmente ha llegado. La advertencia del Banco de Pagos Internacionales ahora es plenamente aplicable a nuestro país. Nuestro crecimiento peligra. Por José Carlos Rodríguez
El Banco de España ha ofrecido los datos de deuda del conjunto de las Administraciones Públicas. El sector público español debe 84,1 euros por cada 100 euros que produce la economía. Son 884.416 millones de euros.
La estimación de la población actual (en octubre de 2012) del INE es de 46.116.779 personas. Eso quiere decir que cada español debe, por la carga de las Administraciones Públicas, 19.178 euros, lo que supone que cada familia de cuatro personas debe una segunda hipoteca de 76.711 euros.
Según la EPA hay 17.406.000 hogares en España, luego la media por familia es de 50.811 euros. ¿Qué se podría hacer con la deuda pública? Para hacernos una idea, supera el saldo vivo hipotecario de los españoles, que es de
868.332 millones de euros. La hipoteca del Estado es mayor que la de la vivienda.
Esto por lo que se refiere al volumen de la deuda pública. Su crecimiento es aterrador. Para hacernos una idea, remontémonos al año 2000: Entonces la deuda conjunta de las AAPP era de
374.033 millones de euros, menos de la mitad del actual. Crece muy moderadamente hasta los 382.307 millones de 2007. Entonces mira hacia el infinito, y crece a flecha a un ritmo de 100.422 millones de euros por año.
Pero lo que ahora nos ocupa es el peligro que supone la deuda pública para el crecimiento. Nosotros ya advertimos en septiembre de 2011 de ello.
Recogimos, entonces,
un informe del Banco de Pagos Internacionales, BIS por sus siglas en inglés, que se planteaba Los efectos reales de la deuda. Y lo que hacía era seguir los niveles de deuda en tres ámbitos (de los hogares, de las empresas no financieras y de los Estados), y su desempeño económico. Y averiguar, con esos datos, qué efectos tenía el nivel de deuda en cada uno de ellos sobre el crecimiento.
Las conclusiones del informe eran que el nivel de deuda comenzaba a afectar negativamente al crecimiento en el
85 por ciento del PIB, en el caso de los hogares y el 90 por ciento en el caso de las empresas. Pero lo que nos interesa, ahora, es la deuda pública. ¿A partir de qué nivel el peso de la deuda afecta negativamente al crecimiento? El 85 por ciento. Estamos, a finales de 2012, en el 84,1 por ciento. Eso quiere decir que ya estamos en la zona de peligro, en la que el excesivo endeudamiento público drenará nuestra capacidad de crecimiento.