La eliminación copera sufrida a manos del Real Madrid y el susto vivido en San Siro alentaron los rumores que apuntaban hacia la idoneidad de un cambio de entrenador que aportara más estabilidad y trabajo cercano con el vestuario, achacando el bajón de resultados a la ausencia obligada de Tito Vilanova. EL IMPARCIAL viaja al corazón del sentimiento culé para conocer si este debate es real en el seno del barcelonismo.
Lionel Messi es, además del futbolista que saca brillo al balompié con mayor brillantez en la actualidad y cuyo recorrido solo resiste las comparaciones con los dos genios absolutos que ha dado este deporte, la bandera del mejor Fútbol Club Barcelona de la historia, el
símbolo de una filosofía romántica que ilusiona a propios y extraños. El inagotable goleador argentino es la cúspide del trabajo de base, de la apuesta vehemente por la Masía arrinconando el resultadismo detrás del buen gusto por la posesión del balón. Es por esta amalgama de factores deportivos y sentimentales que
la voz de Leo se escucha con especial atención en
Can Barça y allá donde llegue.
El cuatro veces ganador del Balón de Oro diseccionó para
TyC Sports los obstáculos que el club ha afrontado esta temporada de manera similar a sus vertiginosas incursiones entre los azorados zagueros rivales, con precisión absoluta.
"Hoy en día es importantísimo el técnico y desde que no está Tito lo notamos”, anunciaba para proseguir argumentando que “
respetamos a Jordi Roura porque es nuestro entrenador y está intentando ayudar a conseguir todo, pero nuestro técnico era Tito y no tenerlo fue un golpe duro”. Expuesto el primer capítulo del diagnóstico, Messi cierra su análisis compartiendo la hipótesis que Guardiola les transmitió en su gloriosa revolución: "
Una vez Guardiola dijo que el hecho de ganar todo y tantas veces hace que la gente se canse y quiera que gane otro, y por eso quieren que perdamos".
La ausencia del entrenador y las consecuencias colaterales de dominar el balompié mundial como ningún club lo había hecho han representado para Leo y para otros miembros del vestuario blaugrana -Xavi y Busquets se pronunciaron también en este sentido- el núcleo de la presunta inestabilidad que convergió en la eliminación copera y en el susto de San Siro. Para profundizar en el análisis si ambos elementos han actuado como factores decisivos en este bache de juego y concentración, EL IMPARCIAL ha compartido reflexiones con dos esferas del afamado entorno del club catalán. El palco y las gradas.

El 19 de diciembre del pasado año se confirmaba que
Tito recaía de su dolencia. La operación de un cáncer en la glándula parótida en noviembre necesitaba un tratamiento más profundo y el entrenador que llevaba al equipo camino de sentenciar la Liga en la primera vuelta y, de paso,
batir otro récord de puntos, debía viajar a Estados Unidos para la lógica preferencia a su salud. El camino parecía despejado, pero los fantasmas de la enfermedad regresaban para complicar la calidad de vida de Tito, primero, y la estabilidad del club, en segundo lugar. En la rueda de prensa posterior al anuncio del viaje de Tito para mejorar la calidad de su tratamiento y mantener la desea privacidad a buen recaudo, el presidente
Sandro Rosell y el director deportivo
Andoni Zubizarreta aseguraron que
“nuestra prioridad y nuestra preocupación es Tito e intentaremos que haya la mayor normalidad posible, pero nuestro entrenador es Tito y durante un tiempo no va a estar”.
En aquel momento, el club se apresuró a aclarar que no se planteaban buscar otro entrenador y
Jaume Roura sustituiría a Vilanova en esta complicada coyuntura. Tres meses más tarde, tras caer 2-0 ante el Milan en la ida de los octavos de final de Champions y sufrir la eliminación ante el Madrid en Copa, la
rumorología empezaba a lanzar la posibilidad de buscar otro técnico para la temporada siguiente, dando la espalda al renqueante primer entrenador, en pos de una mayor estabilidad para el vestuario.
“Nuestra prioridad absoluta esta temporada, más allá de los títulos, es la recuperación de Tito Vilanova y esto es lo más importante, el resto pasa a un segundo término, aunque nos cuesten los títulos en los que competimos”, zanjó con rotundidad el presidente Rosell, en el momento más complicado de la temporada.
“¿Encontró a faltar a Tito contra el Milan en el Camp Nou? Cuando las cosas van bien, nadie se acuerda de nadie y cuando van mal, hay que buscar a algún culpable”, nos explicaba
Joan Gaspart, ex presidente y figura necesaria para comprender la trayectoria del barcelonismo de las últimas décadas. El mandatario retomaba el diagnóstico de Messi para continuar su análisis apuntando a la necesidad de relativizar lo ocurrido en pos de unas conclusiones más certeras.
“A mí las derrotas puntuales de una semana me valen relativamente, porque lo que me vale es el cómputo de toda una temporada y, por tanto, el balance de Tito es muy brillante”, puntualiza.
Gaspart, que formó parte de la directiva culé durante casi 30 años, comparte la opinión de la presidencia actual: “
No contemplo un nuevo entrenador. Solo pienso en la total recuperación de Tito Vilanova de su enfermedad. Cuando vuelva y se incorpore el día 25 o cuando sea, lo haga con una plenitud absoluta de estar con nosotros muchos años. No contemplo en absoluto otra circunstancia que no sea la total recuperación de Tito”.
Proseguimos la reflexión en torno a la idoneidad de la continuidad de Tito en el banquillo del Barça contemplando la opinión de la base del club, sus socios y peñistas. En este mismo sentido se pronuncia una de las peñas barcelonistas más prestigiosas del territorio español, la
Penya Blaugrana del Cèrcle Catalá de Madrid. Su presidente,
Juan Casas, nos aclara
"la enfermedad de Tito ha afectado a la estabilidad del equipo, en tanto en cuanto se han alterado las rutinas habituales, como ocurre en cualquier familia cuando algún miembro está enfermo”, pero, avanza el dirigente,
“el hecho de que el club hubiera decidido fichar a otro entrenador habría generado más inestabilidad, porque no sería el elegido a comienzos de temporada”.Casas, que considera necesaria la coherencia de mantener a Tito tras la decisión adoptada por el club cuando se reprodujo la enfermedad, señala que “
los aficionados asumíamos que remontar al Milan no pasaba ni por Tito ni por Roura y no pasaría nada por no ganar la Champions, porque la historia que ha tenido el Barcelona en estos últimos años con una forma de actuar determinada da la tranquilidad de que si en un año no ganas nada, no pasa nada”. “Las urgencias históricas que decía Cruyff han pasado ya”, concluye. El presidente de la peña del Cercle Catalá de Madrid asume que la recaída de Vilanova “
ha sido un golpe duro e inesperado”, pero explica que “
buscar otro entrenador tiene que depender al 100% de Tito, de si él se ve con fuerzas de empezar otra temporada, porque Tito será el primero que decida irse si no se ve con fuerzas”. “El Barça no va a buscar un entrenador a sus espaldas nunca”, sentencia.

Seguimos el repaso a la opinión del pueblo barcelonista acudiendo al centro madrileño con más presencia moral y energía, la
Peña blaugrana de Móstoles. Nos atiende su presidente,
Xavi Navarro, que reconoce que
“el Barça ha tenido tropezones muy gordos y hemos corrido como pollos sin cabeza porque no hemos tenido el sistema de siempre y la posesión no nos ha valido para definir”, uniendo la ausencia de Tito con el bajón físico y el descenso en el rendimiento de jugadores como Cesc, Alexis o Villa. Pero, centrando el foco en el impacto de la ausencia de Tito en el bache sufrido, Xavi recalca que “
el problema está más en el vestuario que en el banquillo”, y afirma con rotundidad que
“apoyamos a Tito con todas las consecuencias, aunque no ganemos nada, porque sería injusto darle la espalda”. El presidente de la peña de Móstoles, que valora de forma absoluta el trabajo de Vilanova como sustituto de Guardiola y asegura que esta continuidad en el estilo “ha gustado mucho al aficionado”, concluye su reflexión compartiendo la tranquilidad que la apuesta del club por la “gente de la casa” le ofrece.

Viajamos a Málaga para cerrar el boceto que nos ofrece la hinchada del Barça sobre la situación de su entrenador.
Diego Peral, vicepresidente de la
Peña Barcelonista de Málaga y secretario de la relevante
Federación de Peñas Barcelonistas de Andalucía, Ceuta y Melilla, arranca su reflexión apuntando que en la semana más complicada del año
“la estabilidad estaba mermada, se notaba que faltaba el líder del grupo y había mucha autogestión”. En opinión de este peñista,
“el trabajo de Tito ha sido brillante, porque no se ha notado la ausencia de Guardiola”, con lo que eso significa, sin embargo, tras reconocer que el primer entrenador del Barça es absolutamente necesario para el porvenir del club, cree que “
si la enfermedad de Tito es recuperable y puede estar en el cargo al 100%, no hay inconveniente en renovarlo, pero si físicamente no está, es un problema porque manejar el vestuario y el entorno a distancia es muy difícil”. Diego, que aclara que Vilanova es la primera opción y no entendería que el club buscara otro técnico sin preguntar a Tito previamente, concluye explicando que sería
“lógico que el club buscara otro entrenador” si se confirmara que el tratamiento de cáncer se extendiera más en el tiempo.
Andoni Zubizarreta habló tras la histórica remontada ante el Milan para expresar la decisión del club en torno a este debate sobre la idoneidad de la continuidad del convaleciente primer entrenador del Fútbol Club Barcelona.
"Vilanova será el entrenador del Barça el año que viene y nuestra mejor victoria es que él vuelva", dijo en una entrevista en
RAC1. El Barça demuestra su confianza total al ilustre sustituto del mejor entrenador que el club ha tenido en los últimos tiempos. Los peñistas dibujan también un paisaje de coherencia entre la masa institucional y la masa social culé. La justicia poética debe premiar con una recuperación exitosa al entrenador que sustituyo del mejor modo a Guardiola, con un rendimiento de récord. Tras el vendaval de marzo, parece que la tranquilidad vuelve a soplar en Can Barça y la rumorología cesa al tiempo que los resultados vuelven a estar de cara.
"Una vez Pep dijo que el hecho de ganar todo y tantas veces hace que la gente se canse y quiera que gane otro, y por eso quieren que perdamos", explicaba Messi.

Damos carpetazo al supuesto debate compartiendo dos reflexiones. La primera obedece a la percepción que
Juan Casas, presidente de la Penya barcelonista del Cerle Catalá de Madrid, sobre el peso de Vilanova en el crecimiento hacia el olimpo del equipo:
“Tito no ha llegado este año al club y Pep, que sabe mucho de fútbol, no era tan técnico o estratega como es Tito, porque siempre que había un reajuste técnico que hacer, Pep miraba a Tito y le decía ¿qué hago?”. La segunda, llega del uno de los presidentes más apasionados de la historia del club catalán. “
No recuerdo en mis años de presidente, ni de vicepresidente, ni de socio, que ya son 65, que haya habido una temporada sin ningún problema, se halla llamado Kubala, Suárez, Samitier, Alcántara, Cruyff, o resultados. El Barça es un club vivo, complejo, con una afición muy exigente y una prensa deportiva que está muy encima. Esto conlleva que sea un club que es más que un club por muchas razones. Los problemas económicos, políticos y deportivos forman parte de lo que es el Barça. No nos podemos quejar esta temporada como no nos hemos podido quejar en los últimos años.”, subraya
Joan Gaspart.