El micrófono indiscreto
sábado 06 de abril de 2013, 02:18h
Una semana en donde la calamidad ha llovido sobre la Argentina, víctima de un fuerte temporal que provocó la muerte de 57 ciudadanos de Buenos Aires y La Plata y miles de evacuados y damnificados. Una tragedia nacional, a la que toda América Latina ha extendido su brazo de solidaridad, lo que supone un aliciente para la presidenta Cristina Fernández que no atraviesa su mejor momento político.
El aguacero que ha caído en la provincia capitalina, se suma a otros problemas de gravedad que atraviesa el país como la deuda a los fondos buitres, el control de divisas y una inflación que sube como la espuma. Sin embargo la guinda de este pastel de problemas que debe engullir la señora Fernández se le suma un incómodo desencuentro diplomático con Uruguay que podría poner en una situación comprometedora su centenaria hermandad.
El culpable, un indiscreto micrófono abierto que desveló la opinión que el mandatario uruguayo tiene de ella: “Esta vieja es peor que el tuerto”. Tal revelación tuvo lugar minutos antes de que el jefe de Estado diera una rueda de prensa. La reacción de la Casa Rosada no se ha hecho esperar, exigiéndole al presidente vecino una disculpa por tales “declaraciones”.
Unas disculpas que Fernández se quedará esperando, porque Mujica más claro imposible: el no va a “recorrer el mundo para aclarar sus palabras”. Si bien el incidente posee más dosis de vergüenza que relevancia, lo cierto es que el micrófono vuelve a traicionar a un líder político (España tiene un amplio repertorio de microfonazos), pero más que traicionar a Mujica, el incidente volvió a jugar una mala pasada a la presidenta argentina, cuya pulida imagen no se ha visto nada favorecida en los últimos meses.