A los 85 años, en su domicilio madrileño
Fallece la actriz Sara Montiel, la primera belleza española que conquistó Hollywood
lunes 08 de abril de 2013, 12:59h
La actriz y cantante Sara Montiel, fallecida este lunes en su domicilio de Madrid a los 85 años de edad, ha sufrido "una muerte súbita" y todo apunta a que se ha debido a causas naturales, según han informado a Efe fuentes sanitarias.
Una ambulancia de los servicios de emergencia de Madrid acudió al domicilio de la artista para intentar socorrerla, si bien los sanitarios no pudieron hacer nada por su vida.
Fuentes sanitarias han explicado que ha sido el SUMMA, quien ha acudido al domicilio madrileño de la cantante y ha sido la dotación de la ambulancia ha sido la encargada de realizar las maniobras de recuperación cardiopulmonar.
El cuerpo de la artista ha salido ya del domicilio, al que han acudido decenas de periodistas y curiosos, trasladado por un coche del servicio judicial.
Sara Montiel ha sido una de las actrices y cantantes internacionales con mayor proyección internacional, mucho antes de que Hollywood oyera siquiera hablar de la industria cinematográfica española.
Actriz y cantante, ha trabajado -incluso en Hollywood-, en medio centenar de películas y publicado casi una treintena de discos.
Este mito del cuplé cautivó a Hollywood en los años cincuenta por su belleza y llegó a compartir cartel con figuras como Gary Cooper y Burt Lancaster en la película "Veracruz".
En España protagonizó uno de los grandes éxitos del cine español "El último cuplé" (1957), por cuyo 50 aniversario recibió un homenaje en Miami.
Pronto se convirtió en todo un mito erótico, una artista que interpretaba seductoras canciones a la estela de un puro: "Fumando espero", "Bésame mucho", "La violetera" o "Amado mío".
En la meca del cine americano firmó contratos millonarios para Warner Bross y United Artits, trabajó con directores como Anthony Mann -su primer marido- y enamoró en la pantalla a galanes como Cooper, Lancaster o Charles Bronson.
De origen humilde, María Antonia Abad Fernández nació el 10 de marzo de 1928 en Campo de Criptana (Ciudad Real-La Mancha) y desde sus tiempos de colegiala en un internado de monjas y el colegio en Orihuela (Alicante), ya deseaba cantar y ser actriz.
Muy jovencita la escucharon durante una procesión de Semana Santa de Orihuela unos directivos de la productora Cifesa, que ofrecieron a la entonces Sarita -huérfana de padre- quinientas pesetas mensuales para contribuir a su preparación artística.
Se trasladó con su madre a Madrid y recibió clases de dicción y canto. Allí fue descubierta, con solo 15 años, en un concurso de jóvenes talentos por Vicente Casanova, fundador de la emblemática Cifesa.
En 1944 y junto a su hermano Manuel, debutó con el sobrenombre de María Alejandra de la mano de su primer representante Enrique Herreros, quien después le puso el nombre artístico para "Te quiero para mí", película de Ladislao Vajda que rodó al lado de Fernando Fernán Gómez.
Siguieron "Bambú" (1945), de José Luis Sáenz de Heredia, con el que repitió en "Mariona Rebull" (1946); "Don Quijote de La Mancha" (1947), de Rafael Gil; "Locura de amor" (1948) y "Pequeñeces" (1949), ambos filmes de Juan de Orduña; y "El capitán Veneno" (1950), de Luis Marquina.
En 1950 marchó a México, donde participó en 13 películas y obtuvo un gran éxito con los directores Miguel Delgado ("Cárcel de mujeres", 1951); Emilio Fernández ("Reportaje", 1953); y Juan J. Ortega (su recordada "Piel canela", 1953, y "Frente al pecado de ayer/Cuando se quiere de veras", 1954).
EEUU fue su siguiente meta y allí intervino en largometrajes como "Veracruz" (1954), a las órdenes de Robert Aldrich; "Serenade/Dos pasiones y un amor" (1956), de Anthony Mann; y "Yuma" (1957), de Samuel Fuller; entre otros.
La artista regresó a España en 1957 para intervenir en "El último cuplé", la cinta más emblemática de esta manchega con la a que será siempre recordada.
Trabajó con directores como Luis César Amadori en "La violetera" (1958), "Mi último tango" (1960) y "Pecado de amor" (1961); Tulio Demicheli en "Carmen la de Ronda" (1959) y "La mujer perdida" (1966); Alfonso Balcázar ("La bella Lola", 1962); Rafael Gil en "La reina del Chantecler" (1963) y "Samba" (1964); Ladislao Vajda ("La dama de Beirut", 1965); Luis Marquina y Jorge Grau ("Tuset Street", 1968); Mario Camus ("Esa mujer", 1969) o Juan Antonio Bardem ("Varietés", 1971).
A partir de los setenta se volcó en la música. Grabó discos, ofreció sonadas actuaciones en directo ("Bésame mucho", "Sara y...punto", "Saritísima", "Saritízate", "Sara de La Mancha" o "Ven al Paralelo"), espectáculos muy ovacionados, con los que recorrió España y América. En EEUU consiguió subirse en el Hall Lincoln Center de Nueva York.
En 1999 pasó una semana hospitalizada en Madrid a causa de un desprendimiento de retina.
En 2000 presentó su biografía "Toda una vida" y, dos años más tarde, el volumen "Vivir es un placer", ambos escritos por Pedro Manuel Villora.
Dos años después se estrenó el documental "Sara, una estrella" (2002), sobre su vida personal y artística.
En 2006 le realizaron un homenaje en el Ateneo de Madrid, actos que a partir de entonces le han dedicado otros centros. Dos años después realizó una gira nacional e internacional con un nuevo espectáculo en el que cantaba, y bailaba los grandes éxitos de su carrera musical.
En 2009 se atrevió como directora teatral con "Tú si que vales, Loli" que, protagonizaron Eva Santamaría y Máximo Valverde.
Colaboró con Alaska en el tema central del disco de Fangoria "Absolutamente" (2009), cuya revisión apareció con el nombre de "Completamente" (2009), así como en su videoclip.
En 2011 regresó al cine tras casi cuarenta años de ausencia con la comedia "Abrázame", una película en clave de humor, rodada en su Mancha natal donde se interpreta a sí misma.
Un año después, en mayo de 2012, Sara fue protaginista de un homenaje del Instituto Cervantes de Nueva York, al tiempo que le dedicaron un ciclo de cine. "Una noche con Sara. 55 años de El último cuplé" es el título elegido por los organizadores para reconocer la trayectoria artística de esta manchega universal.
Poco antes, Sara viajó a Chicago después de casi 60 años, para recibir un homenaje como el "icono más importante de la cultura española", en un espectáculo donde habló sobre su vida y sus casi setenta años de carrera.
Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo desde 2010 y que le fue concedida en diciembre de 2008, ha recibido la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes (1958); Premios del Sindicato Nacional del Espectáculo (1959) y del Círculo de Escritores Cinematográficos (1959); el título de Actriz del Año (1959) y el Disco Oro (1959, por "La violetera").
Medalla de Oro de su región natal, la región castellano-manchega (2008) fue en 1991 "Lady España".
Medalla de Oro de la Academia Española de Cine (1997), posee el Águila de Oro de Hollywood (1986, el Oscar hispano); la Orden de las Artes y las Letras Francesas (1982); el Premio (homenaje) del Círculo de Escritores Cinematográficos (1999); Premio Rita Moreno de la Organización Hispana de Actores Latinos (2001); Biznaga de Plata- "La Película de Oro" del Festival de Cine de Málaga (2007) por "El último cuplé", entre otras distinciones.
Su azarosa vida sentimental incluye cuatro maridos. En 1957 se casó con el director estadounidense Anthony Mann, del que se separó en 1961 y obtuvo la nulidad en 1963.
En 1964 se casó con el productor José Vicente Ramírez Olalla y en 1979, tras nueve años de convivencia, contrajo matrimonio con el industrial mallorquín Pepe Tous -el amor de su vida, según la propia Sara, fallecido en 1992 y con el que adoptó dos hijos: Thais y Zeus.
En 1993, ya viuda, se reencontró con el actor italiano Giancarlo Viola, amigo íntimo y acompañante ocasional de sus viajes. Entre medias, se volvió a casar con Tony Hernández, un cubano de entonces 39 años, declarado admirador de la artista y de dudosa reputación. De este atípico personaje se separó en 2003.
En 2002, y junto a su joven marido, visitó Cuba en 2002 tras más de 40 años sin pisar la isla, donde tuvo una emotiva acogida y fue homenajeada por escritores y artistas.
Siempre incluye entre sus amores imposibles al premio Nobel de Medicina Severo Ochoa, al poeta León Felipe, al dramaturgo Miguel Mihura, al cineasta Mario Camus, o incluso a Ernest Hemingway.