crónica política
El PP denuncia el nazismo de los escraches y el PSOE los defiende
lunes 15 de abril de 2013, 22:05h
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha vuelto a reiterar que los actos de protesta ante domicilios de cargos y dirigentes populares “son nazismo puro. Ir a casa de alguien, señalarlo y ejercer la violencia física o verbal es un acto de totalitarismo y de nazismo o de fascismo”. En este sentido ha advertido de que “si algún día tenemos algo grave que lamentar habrá que mirar a los responsables de provocar la violencia que se está provocando” a la vez que asegurado que a nadie le gustaría sufrir actos de acoso “en su propia casa, ni con sus hijos, ni en su negocio, ni con su marido, mujer, padre o madre”.
La dirigente popular ha avisado a las personas que forman parte de estos escraches de que la violencia sólo genera violencia y se volverá contra aquellos que la están ejerciendo”. No obstante ha afirmado que “yo no creo que la mayoría de los españoles esté a favor de actitudes violentas. Casi todos creemos en la democracia”.
Más ambigua se ha mostrado, según los analistas, la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, que ha contestado a Cospedal y ha lamentado que haya comparado estas concentraciones con el nazismo. “Quedan muchos judíos que sufrieron el nazismo. Si Cospedal no sabe lo que es el nazismo puede preguntarle, a ellos”, ha subrayado la número dos del PSOE.
Valenciano ha recalcado que “el problema no son los escraches, sino los desahucios” y ha defendido este tipo de concertaciones, aunque ha admitido que “no se puede consentir que se traspase la línea que separa la protesta de la amenaza”. La dirigente socialista ha defendido las protestas contra los desahucios y el derecho de los ciudadanos a manifestarse con “el único límite de la violencia, la extorsión o la amenaza, la violación de la privacidad de las personas y de sus familias”. Por ello ha instado al Gobierno a que concilie el derecho a protestar y expresarse libremente y el derecho a que se proteja la intimidad y la seguridad de las personas”.
Analistas políticos consultados por este diario subrayan que “quizás Valenciano habla así porque ningún miembro de su partido sufre este tipo de amenazas y más sabiendo que el problema de los desahucios comenzó durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno”.
Por otra parte, el PP Francisco ha recibido en audiencia, durante veinticuatro minutos, al jefe del Ejecutivo, Marino Rajoy, que se ha convertido en el primer dirigente europeo en entrevistarse con el nuevo Pontífice. Durante el encuentro, celebrado en la Biblioteca Privada, ambos intercambiaron opiniones sobre “la difícil situación económica y financiera mundial a la que se enfrenta España y la necesidad de diálogo ante la situación política-institucional del país”. En la despedida, Rajoy aseguró al Papa la audiencia “ha supuesto una alegría, estábamos necesitados de ella”.
El presidente del Gobierno ha regalado a Francisco una camiseta de la selección española de fútbol, firmada por todos los jugadores, y un facsímil del libro “De aetatibus mundi imágenes”, de 1.500. obra que Francisco de Holanda hizo para el Rey Felipe II.
Mientras Rajoy se encontraba en Roma con el Papa, en España, el cardenal Rouco Varela le reprochaba que todavía hubiera reformado en profundidad la actual legislación en cuestiones como el aborto, el matrimonio homosexual y la libertad de enseñanza. En su discurso ante la Asamblea de la Conferencia Episcopal, Rouco ha recalcado que con la vigente ley “el número de abortos ha seguido creciendo hasta alcanzar cifras escalofriantes” y ha exigido que se “ponga coto, cuanto antes a este sangrante problema social de primer orden”. También ha reclamado la reforma urgente de la legislación “sobre el matrimonio, para recuperar su definición legal y los niños puedan tener padre y madre” y ha defendido la libertad de enseñanza para “que los padres puedan elegir la formación ética y religiosa que deseen para sus hijos”.