En la FRONTERA
Los hombres de Paco
domingo 21 de abril de 2013, 11:10h
Así es como se conocen simpáticamente en algunos ambientes eclesiales españoles a los ocho cardenales, que el Papa FRANCISCO nombró la semana pasada para ayudarle en el buen gobierno de la Iglesia. Estos purpurados van a intentar que se deshagan muchas madejas curiales y que se cumplan todas las intenciones mostradas ya por el Pontífice. Reticencias las hay ya, pero irán cayendo poco a poco cuando, las que las tienen, vean que no tienen sentido y cuando se produzcan los cambios en la curia.
Y mientras aquí, en la Iglesia particular de nuestro país, ha sido semana de Plenaria, que comenzó con duro discurso del cardenal Rouco y finalizó con las declaraciones del Secretario General de la Conferencia Episcopal, Martínez Camino, que el próximo mes de noviembre termina su segundo quinquenio en el cargo y por tanto los obispos tendrán que elegir a otro hombre para llevar ese delicado puesto.
Martínez Camino, más tranquilo que otras veces, negó que la Iglesia “presione al Gobierno para reformar leyes como las del Aborto o el Matrimonio Homosexual” y que “la Iglesia ni legisla ni quiere legislar”. Sobre la legislación actual, el portavoz insistió en que la Conferencia Episcopal Española “está diciendo lo mismo con este Gobierno, con el anterior y con el precedente. Una sociedad civilizada no puede asistir con tranquilidad de conciencia a la eliminación de la vida de un solo ser humano inocente tutelada por la ley”. Martínez Camino dijo que “es necesaria la revisión de la legislación actual para que sean protegidos adecuadamente los derechos de todos. De los que van a nacer, que no se pueden defender, y no por tener solo unos días dejan de tener derecho a la vida. Donde hay un ser humano, hay derecho a la vida. Los conflictos con los derechos d otros deben ser regulados de manera justa, y las leyes actuales no los regulan de manera justa”.
Sobre la Ley de Transparencia en la que el Gobierno tiene intención de incluir a la Iglesia, el Secretario General de la CEE manifestó que “la Iglesia ya está trabajando así”.
Una semana pues movidita, con audiencia del Papa a Rajoy, con grandes sonrisas y abrazos y con el regalo del Pontífice al Presidente del Gobierno de una “artística pluma”, que- para que nuestros lectores estén atentos en su próxima visita a Roma- se puede comprar en la tienda de los museos vaticanos.
Una nueva muestra de sencillez de FRANCISCO, que espera que sus “hombres” empiecen a funcionar cuanto antes.