La izquierda que viene
viernes 03 de mayo de 2013, 08:19h
A tenor de un reciente sondeo sobre intención de voto en Madrid, el PP perdería la mayoría absoluta y el PSOE se desplomaría, quedando a escasa distancia de Izquierda Unida. Estos datos, extrapolables al resto de España, tienen una doble lectura. Por un lado, el lógico desgaste de una labor de gobierno sumamente compleja e impopular –insufrible para unos e insuficiente para otros- en consonancia con la difícil situación económica. Por otro, y más preocupante, la falta de proyecto en el PSOE deja huérfano a gran parte del electorado de izquierda, que empieza a mirar de reojo a posiciones cada vez más radicales.
Dichas posiciones se califican por sí mismas. Los casos de Sánchez Gordillo volviendo a ocupar fincas -acción ésta por la que ya fue imputado-, Cayo Lara apoyando explícitamente los escraches intimidatorios o la concejal de IU en Pamplona que cobró más de 9.000 euros en dietas por reuniones a las que únicamente asistía ella son reveladores de lo que sería una “alternativa” al PSOE. Eso por no hablar del auge de los antisistema, cuyas algaradas públicas son cada vez más frecuentes.
El error socialista a la hora de no saber catalizar como es debido el descontento popular se puede volver en su contra. Para crecer en expectativa de voto lo que hace falta es un proyecto creíble que ilusione, y no echarse al monte con los exaltados, comulgando con sus postulados. El PSOE tiene que recuperar sus señas como referente de un electorado que se le empieza a fraccionar. Y eso es malo para España.