Representatividad democrática en España
domingo 05 de mayo de 2013, 08:03h
Hace pocos días se conocía que “Democracia Real Ya”, uno de los colectivos surgidos a raíz del 15-M, estaría considerando presentarse a las próximas elecciones. En este sentido, María Dolores de Cospedal animaba ayer mismo a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca -cuyo rostro visible es Ada Colau- y demás movimientos sociales a hacer lo propio. Pretendía con ello la secretaria general del PP rebatir el “no nos representan” coreado por los descontentos de la izquierda, que pretenden ganar en la calle lo que han perdido en las urnas.
Cada vez que hay elecciones, las mesas de los colegios electorales están repletas de papeletas con las distintas opciones. Sólo en Cataluña concurrieron 24 formaciones políticas en los últimos comicios autonómicos, por más de 62 en las legislativas de 2011 donde el PP se hizo con la victoria. Esta y no otra es la forma de representación válida en democracia.
Los ciudadanos, sea cual sea su orientación, tienen todo el derecho a manifestarse y mostrar públicamente su opinión. Pero en virtud de ese mismo derecho que les ampara, también tienen la obligación de respetar las instituciones y el ordenamiento jurídico. Y eso no se hace ocupando lugares públicos como la Puerta del Sol o poniendo en práctica métodos nazis de coacción, que es lo que son los escraches. Además, hoy las redes sociales son un altavoz que permite actuar en franca igualdad de condiciones. Quien quiera, pues, arrogarse alguna representatividad, que lo haga con arreglo a la ley y no al margen de ella.