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[i]AY CARMELA[/i], EN EL REINA VICTORIA JUNTO A JAVIER GUTIÉRREZ

Inma Cuesta: “La inmensa mayoría de las historias giran en torno a los hombres”

viernes 10 de mayo de 2013, 21:29h
Desde luego que es su momento. La actriz Inma Cuesta está imparable. La última gala de los Goya resumía el año dorado de esta valenciana de nacimiento y jienense de corazón: dos nominaciones y su arte en tres de las cuatro películas protagonistas de la edición. Y el 2013 parece que va por el mismo camino. Con una nueva cinta pendiente de estreno (Tres bodas de más, 5 de diciembre), “una comedia muy bestia” que le ha regalado su primer personaje cómico, según afirma a este periódico, Cuesta ha vuelto también a la pequeña pantalla con una arrasadora quinta temporada de Águila Roja. Pero la muchas veces considerada como el mejor primer plano del cine español ha demostrado que no le hacen falta la cámara y el montaje para meterse al público en el bolsillo. Con la adaptación musical de Ay Carmela, hasta el 30 de junio en el Teatro Reina Victoria de Madrid, Cuesta vuelve a sus orígenes encima de las tablas y recupera un clásico de las escena española para reivindicar el papel de la mujer, de una y de todas, la pasión y el arte. Por Laura Crespo
Cuando llegó a Madrid a buscar suerte fue el musical de Nacho Cano Hoy no me puedo levantar su primer contacto con la profesión. ¿Cómo se ha sentido volviendo al teatro con este género ocho años después?
Hoy no me puedo levantar significó mucho para mí porque fue mi primer trabajo a nivel profesional y la primera vez que empecé a ganar dinero como actriz. Lo recuerdo como una etapa maravillosa de mi vida y de mi carrera por la gente que conocí y por lo muchísimo que aprendí. El teatro, y especialmente el musical, es muy sacrificado. Después de aquello, que compaginé con Amar en tiempos revueltos, me ofrecieron otros musicales, pero yo ya estaba con cosas de televisión y pensé que sería mejor dejarlo para más adelante. Entonces llegó esta obra, Ay Carmela, de la que, aunque es un musical, lo que me interesó fue el texto, fueron los personajes, que lo dirigía Andrés Lima y que estaba Javier Gutiérrez como Paulino.

Antes de que se estrenara el musical decía que Carmela es el personaje que toda actriz querría interpretar. ¿Cómo la siente ahora, después de interpretarla durante semanas?
Creo que sigo pensando lo mismo. Carmela es uno de esos personajes bombón, un regalo. He tenido muchos personajes-regalo a lo largo de mi carrera, pero creo que este es bastante especial. Ay Carmela es una obra que se ha representado en una barbaridad de países, se ha traducido a un montón de idiomas y es una obra del teatro contemporáneo español que se ha convertido ya en un clásico. Además, Carmela es un personaje que han interpretado algunas de las grandes actrices de este país, como Carmen Maura, Natalia Dicenta, Kity Manver o Verónica Forqué, por lo que me siento orgullosa, la verdad.

Creo que hasta hace poco no había visto la película de Saura con la que todos identificamos Ay Carmela. ¿Ya la vio?
Todavía no la he visto, ¡pero quiero verla! No la vi en su momento, durante el proceso de ensayo, porque consideraba que era peligroso. Yo admiro muchísimo a Carmen Maura y todo el mundo hablaba maravillas de la película, así que no quería que me influyera. Además, esto es una versión de la obra que se aleja de lo que creo que es la película.

¿Ha pensando con esta obra como habría sido vivir como artista en aquella época?
Pues creo que muy sacrificado. Estoy aprendiendo mucho de la obra y de los personajes, de su bondad, de su generosidad y de su amor. Carmela y Paulino tienen un gran amor a su profesión y mucho respeto. Son muy generosos con su trabajo y hacen de todo. Hoy en día, aunque a veces depende de la situación y del montaje, por lo general lo que hacemos los actores es construir nuestro personaje e interpretarlo. Antiguamente los actores tenían que montar y desmontar decorados, coserse su ropa si se les estropeaba… Ahora estamos mucho más arropados. La obra es también un homenaje a los cómicos de la época.

En la obra, Paulino se frustra porque el público le reclama la que para él es su peor actuación: hacer música a base de flatulencias… ¿A veces hay que pasar por el aro? ¿Hay que hacer cosas que no se consideran arte?
Yo a día de hoy, la verdad es que he tenido mucha suerte con los trabajos de los que me han llamado y con los personajes que me ha tocado interpretar. Además, he tenido incluso la oportunidad de poder elegir, así que no lo he vivido en primera persona. Creo que te tienes que ver en la situación y en el momento. Puede que económicamente no te puedas permitir elegir y tengas que hacer cosas que a lo mejor no te gustan o con las que no te sientes cómodo, pero hay que comer, ¿no?

Desde el principio la obra se marca una declaración de intenciones como homenaje a la mujer. Es cierto que se han roto algunos techos y salvado muchas diferencias desde entonces, pero ¿cómo ve a día el papel de la mujer en la sociedad?
Creo que todavía nos queda mucho por recorrer. Evidentemente, gracias a la lucha y a la evolución, hoy en día cualquier mujer puede desarrollar cualquier profesión, pero todavía hay algunas en las que no se nos tiene tanto en cuenta. En el cine, por ejemplo, sólo hay que ver el número de hombres y el de mujeres que dirigen o que escriben películas. Incluso yo como actriz te digo que la inmensa mayoría de las historias giran en torno a los hombres. Hay muchos menos personajes femeninos y somos muchas más actrices que actores. Esto está corroborado por algunos de los directores de casting más importantes. Está un poco mal repartido. Todavía queda mucho, creo yo.



Carmela y Paulino representan dos formas muy diferentes de enfrentarse a los momentos difíciles. Paulino busca, sin hacer mal a nadie, salvar el pellejo, y Carmela empatiza con los demás y no se calla por ellos. ¿Entiende las dos posturas?
Creo que tendría que verme en una situación así para ver de qué lado me pondría, si sería capaz de morir por defender una injusticia o si, viendo que no la voy a poder solucionar, me callaría. No lo sé. Son situaciones absolutamente tan extremas que es difícil alcanzar a posicionarse en uno u otro lado. Yo entiendo a Paulino y entiendo a Carmela. Ella muere por un acto, ni siquiera de valentía, sino más bien de honestidad, algo que hace que se rebele y que no se pueda controlar, no lo piensa. Paulino se muerde la lengua porque quiere vivir.

Ahora no estamos en Guerra, no es comparable, pero desde luego que estamos en un momento difícil. ¿Cómo hay que actuar?
Creo que hoy en día los ciudadanos están siendo un ejemplo para la sociedad. La gente que está paralizando desahucios son personas anónimas que hacen cadenas humanas para evitar que echen a las familias de sus casas. Hoy más que nunca nos estamos dando cuenta de que tenderle una mano al de al lado es lo más inmediato y efectivo. Al final nos tenemos unos a los otros porque los de arriba está claro que no nos echan mucha cuenta.

La verdad es que la situación es muy preocupante. Yo tengo un hermano muy jovencito y el otro día lo escuchaba preguntarse que qué futuro le esperaba con 25 años, un oficio y buscándose la vida como podía. A mí se me caía el alma a los pies de oírlo, pero es que en su situación hay un montón de jóvenes. A mí me va muy bien mi trabajo por ahora, que mañana puede no irme bien, y por eso soy como una hormiga y ahorro mucho, pero me preocupa y me entristece ver la situación de mi país, que cada vez va a peor, en el que cada vez hay menos oportunidades para todo y en el que cada vez se puede acceder menos a la cultura. Es realmente preocupante y no sé a dónde vamos a ir a parar.

La obra presenta algo muy serio en clave de humor. ¿También es importante?
Pues creo que sí. A pesar de toda esta locura que nos envuelve ahora mismo, de vez en cuando hay que intentar evadirse y reírse un poco también porque si no, no se podría soportar. El teatro, el cine, la pintura o la música son cultura y hacen que el ser humano se enriquezca de historias y crezca. Por momentos considero mi trabajo incluso como algo didáctico. Es una pena que cada vez se tenga menos acceso.

Ya tuvo que meterse en el contexto de la Guerra Civil para La voz dormida, así que imagino que ya no habrá sido ese el mayor problema en Ay Carmela. ¿Qué es lo que más le has costado a la hora de prepararse para esta obra?
Aunque me formé en el teatro, llevaba mucho tiempo sin hacerlo y fue eso lo que me tenía realmente asustada. Volver al teatro, con un personaje que para mí suponía todo un reto por haberlo interpretado algunas de las mejores actrices de este país, dirigida por Andrés Lima y con Javier Gutiérrez, que es un maestro de la escena. Mi miedo era estar a la altura, darle a Carmela todo lo que se merece y hacerla brillar. Además, canto como diez temas en la obra. Es lo que siempre te preocupa un poco: hacerlo bien y que la gente se emocione y se ría. De momento estoy contenta con cómo está respondiendo el público.



Hay mucha gente a quien la temática de la Guerra Civil y de las dos Españas le echa ya para atrás… ¿Qué piensa?
No es comprensible. Forma parte de la historia de nuestro país y no hay nada agresivo en eso. Es una etapa oscura y que ha hecho que hoy en día estemos en la situación que estamos. Sé que hay a gente a quien le echa para atrás porque, de hecho, cuando hicimos La voz dormida era un hándicap. En realidad, es el contexto en el que se desarrolla la obra, son unos personajes que están en esa situación y ya está, ¿no?

Carmela dice en la obra: “En cuanto llenáis la panza y os ponéis una corbata, os olvidáis de to’”. ¿Es necesario recordar el pasado?
¡Hombre claro! Hay que aprender de los hechos pasados, de las cosas que no hemos hecho bien. Sin duda alguna.

Ha hecho cine, televisión y teatro. ¿Se siente especialmente cómoda en alguno de los medios?
No. Creo que depende de la historia que te toque contar en cada momento y del personaje.

¿Y nunca se ha planteado una carrera musical?
Me lo han propuesto y, de hecho, me gustaría, pero creo que tiene que llegar el momento adecuado, algo muy acorde conmigo y con lo que yo hago. No me considero cantante, creo. Soy actriz y canto, pero para hacer un disco tendría que ser algo muy concreto.

A parte de cantar, ¿escribe o compone?
Bueno, componía en la adolescencia. A la gente de la Escuela de Arte Dramático le gustaban mis canciones, pero yo creo que lo hacía fatal. Me gusta escribir, pero quizá por otro lado. Me gustaría escribir un cortometraje e incluso dirigirlo, pero estoy aprendiendo todavía.

El pasado lunes se estrenó la quinta temporada de Águila Roja y fue un bombazo, se quedó muy cerca de los seis millones de espectadores con los que se despidió hace más de un año. ¿Cómo ha visto la vuelta de la serie?
Ha sido creo que la vuelta más potente que hemos tenido en las cinco temporadas así que ha sido un pelotazo en toda regla. Nos preocupaba que después de tanto tiempo nos costara mantener la audiencia, pero creo que lo hemos conseguido con creces. Hemos tenido momentos de hasta nueve millones de espectadores viendo la serie. Esto es un triunfo y agradezco muchísimo al público la espera y que hayan sido tan fieles.

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