Las necesidades del PP vasco
domingo 12 de mayo de 2013, 08:38h
Todo parece indicar que será Arancha Quiroga quien sustituya a Antonio Basagoiti al frente del PP vasco. Los malos resultados obtenidos en las pasadas autonómicas han sido el detonante de un relevo que nunca llegó a cuajar. Y tampoco hay indicios de que esta vez vaya a ser diferente. los 12 diputados actuales con que cuenta el PP en el parlamento autonómico vasco distan mucho de los 19 que obtuviese en su momento Jaime Mayor Oreja, y también de los 14 ganados por María San Gil en una tesitura mucho más complicada.
Desde entonces, la identidad del PP vasco ha ido perdiendo fuelle, y eso se ha traducido en un descenso electoral permanente. Arancha Quiroga forma parte del equipo que, junto a Antonio Basagoiti, Iñaki Oyarzábal y Alfonso Alonso ha hecho posible semejante desencanto. La juventud de todos ellos no justifica su mediocridad. Arancha Quiroga cuenta con una acreditada experiencia en la primera línea de la política vasca, tanto en sus primeros años de militancia -cuando ETA aún asesinaba- como en su último rol asumiendo la presidencia del parlamento autonómico en la última legislatura.
Cuenta, además, con un bagaje conciliador. Pero no basta. Al igual que sus actuales compañeros con responsabilidades en el PP vasco, no quiere “mochilas” -en referencia a María San Gil, Carlos Iturgáiz o Jaime Mayor Oreja, a los que han condenado al ostracismo-. Sin ellos y con un discurso vacío y carente de atractivo, será muy difícil que los populares vascos vuelvan a ser fuertes. Hace falta algo más. Y Arancha Quiroga no es la solución. Por lo menos, no lo es a palo seco.