La Venezuela real
domingo 12 de mayo de 2013, 08:39h
Las imágenes de ciudadanos venezolanos haciendo largas colas para recibir bienes de primera necesidad retratan fielmente la realidad del país. Un lugar donde los recursos naturales de todo tipo permitirían un holgado nivel de vida con un mínimo de organización, la sociedad vive con penurias y miedo. Caracas, por ejemplo, es a día de hoy la ciudad más insegura de todo el continente.
No hay ciudad que se libre de los apagones eléctricos, fruto de una nefasta política energética. PDVSA, la petrolera nacional, está más al servicio del proselitismo chavista que de la explotación nacional de algo tan importante como el petróleo. Y aún está en el recuerdo el grave accidente de la refinería el pasado año, que podía haberse evitado de haber contado con un programa de mantenimiento adecuado en lugar de regirse por criterios meramente políticos.
Esa es, lamentablemente, la realidad de Venezuela. Y sus ciudadanos parecen cada vez más conscientes de que Nicolás Maduro no es la persona más adecuada para hacer frente a semejante panorama. Así lo acreditan las dudas que genera entre los venezolanos, cada vez mayores. La nula preparación del actual presidente, con su fidelidad a Chávez como único aval, no augura nada bueno para el futuro inmediato del país.