A los argentinos se les acaba el amor por Cristina Fernández
sábado 18 de mayo de 2013, 01:01h
“Se nos rompió el amor de tanto usarlo” dice una estrofa de una célebre canción de la intérprete Rocío Jurado, y es precisamente el “amor roto” de los ciudadanos argentinos hacia su presidenta, Cristina Fernández, lo que ha echo que la mandataria no sea querida por el 49 por ciento de una población que valora su gestión de forma negativa, según una encuesta de a consultora Ipsos-Mora.
La popularidad de la mandataria hace aguas a medida de que se confirman y se dan a conocer los detalles de los supuestos vínculos en negocios ilícitos de su marido y ex-jefe de Estado, el fallecido Néstor Kirchner, tanto al frente de la gobernación de la provincia de Santa Cruz, como presidente de la nación suramericana, en donde el esplendor de la economía latinoamericana no termina de eclosionar, a raíz de la inflación, la deuda con los fondos “buitres” y un control cambiario instado por la heredera del “pingüino” para evitar la fuga de capitales.
Mientras los argentinos sortean, como ya es costumbre, su karma económico, la señora Fernández no ha hecho otra cosa que buscarle la vuelta para perpetuar el “kirchnerismo” en el poder, posiblemente para dejarle el terreno despejado a su hijo Máximo, adoptando medidas tan rocambolescas como la “democratización” el sistema Judicial o impulsar una ley que permitiría el “blanqueo” para determinados sectores “estratégicos” del país.
El Gobierno argentino atraviesa un “déficit” de gestión en toda regla y la mandataria comienza a pagar su incompetencia con el rechazo de un pueblo que le demostró su amor al darle el 54% de los votos para que ella hiciera historia, como el primer presidente de la nación electo en primera vuelta. Una lástima con lo prometedora que comenzaba a perfilarse el “cristinismo” a finales de 2011.
Sin embargo el fantasma del “pingüino” pareciera, además de acosarla, hacerle sombra en un momento en donde ella debió ser la protagonista. Un fantasma que comienza a jugar a favor de una oposición, que buscará sacar ventaja de la situación.