El Atlético de Madrid cierra su temporada en el Calderón con un intenso empate sin goles ante un Mallorca que desaprovechó una gran ocasión de tomar aire en su batalla por la permanencia. Falcao y Diego Costa pudieron anotar y los baleares, que no dependerán de sí mismos para salvarse, no arriesgaron demasiado tras la lesión de su delantero estrella, Hemed.

Jornada de sensaciones contradictorias en la ribera del Manzanares. El equipo local,
flamante campeón de la Copa de Rey, ofreció sus diez trofeos a la fiel hinchada rojiblanca minutos antes del arranque del partido. Los colchoneros, que además aseguraron la tercera plaza hace semanas, recibieron el simbólico pasillo del Mallorca culminando el homenaje a los triunfadores coperos. Y hasta aquí llegaron los gestos amables y la cortesía bermellona de cara al rival.
Los baleares desembarcaron en el Calderón con la necesidad de sumar los tres puntos o, por lo menos, no irse de vacío. Una derrota les condena a descender a la Liga Adelante y, quién sabe si a unas dificultades económicas letales para la institución mallorquina.
Gregorio Manzano, conocedor de la casa colchonera y de los riesgos que el ambiente festivo puede suponer para el rendimiento local, no escatimó en su apuesta inicial y dispuso a su
arsenal ofensivo tratando de imponer su valentía a la supuesta relajación atlética. Hemed y Víctor Casadesús formaban la punta de lanza con Giovani como generador de peligro. El trivote formado por Martín, Tissone y Javi Márquez debía elevar el ritmo del partido con su potencia física. Aouate lideraría la red de seguridad tradicional el profesor Manzano para buscar la tranquilidad en la zaga y vaciar la energía en el campo rival.
Diego Pablo Simeone no se jugaba nada en este partido, pero el técnico argentino no quería perdonar el último partido en casa de una temporada de ensueño en el Calderón con una derrota ante uno de los candidatos al descenso. A pesar de medirse ante el entrenador que le trajo de vuelta al Calderón en sus últimos años como futbolista y cedió el banquillo rojiblanco, no medió la compasión y el "Cholo" premió a su hinchada alineando a los mejores, a los campeones de Copa. De este modo, el Zamora Courtois volaría por última vez en la meta colchonera, Filipe, Juanfran, Godín y Miranda compondrían la sólida defensa habitual, Koke, Gabi y Mario cerrarían filas para lanzar la clase de
Arda, la pelea de
Diego Costa y el olfato de gol de
Falcao -que llegó a este partido con serios rumores de traspaso al Mónaco a razón de 10 millones de euros anuales-. El "tigre" podría ejecutar sus últimos desmarques y remates en el Calderón.

Con esta mezcla de
necesidad visitante frente a orgullo local arrancó el encuentro. El
Mallorca no quiso replegarse desde el pitido inicial y trató de ejecutar una ordenada presión que potenciara las transiciones rápidas a lomos del talentoso Giovani dos Santos. No en vano, el choque empezó con el nivel de intensidad desequilibrado. Los bermellones buscaron rápido asegurarse el primer golpe y dispusieron de ocasiones claras en el primer cuarto de hora.
Javi Márquez abrió el partido con un chut potente que Courtois se sacó de encima con problemas en el minuto 5 y repitió intento tres minutos más tarde tras aprovechar un error de Filipe, al que Víctor robo la cartera. El ex jugador del Espanyol llegó desde segunda línea y conectó un remate que se fue desviado en la confirmación de la mayor querencia balear.
Pero el
Atlético, que achicó balones durante los primeros instantes, se encargó de recordar al Mallorca que no iba a resultar tan sencillo y ejecutó alguna salida a la contra que estiró el campo y obligó a los mediocampistas visitantes a mantener su concentración ante la
movilidad de Diego Costa y la clase de Arda, que lanzó a sus laterales con mayor protagonismo de Juanfran en el primer cuarto de hora.
El equilibrio volvió a la distribución tensional del juego y con la subida de pulsaciones colchoneras llegaron las faltas y las primeras llegadas locales.
Arda abrió fuego en el 20 con una entrada en el área que cortó Bigas "in extremis" y
Falcao culminó la obligada reacción colchonera con una acción individual que incluyó recorte y
chut ajustado que lamió el poste de Aouate. Pero el Mallorca seguía intentando no replegarse demasiado y
Hutton rozó el gol en un chut desde la frontal minutos más tarde.
Pero en el 26 de partido llegó el
punto de inflexión que marcaría el resto de primer acto. Hemed, el delantero israelí encargado de concretar las opciones mallorquinas comenzó a cojear. El goleador visitante confirmó los peores presagios de Manzano y se tuvo que retirar lesionado. El técnico andaluz recompuso filas dando entrada a
Nsue, encargado de pegarse a la banda y aprovechar su velocidad para potenciar las contras. Gregorio sacrificaba pegada e intimidación posicional en pos de potenciar las transiciones.

Sin embargo el partido había cambiado y el Atlético ganó peso y empezó a mandar con autoridad. El Mallorca pasó a replegarse por decisión técnica y lo pagó.
Diego Costa tuvo el primero con un cabezazo de rozó el gol tras un buen centro de Filipe. Corría el minuto 37 y aún quedaba el arreón final del primer acto local. El
brasileño anotó al repetir jugada con Filipe pero el colegiado anuló su remate por fuera de juego. Falcao remató alto un gran centro de primeras de Arda y
Aouate salvó a su equipo al despejar un centro que buscaba la cabeza del colombiano. Con el necesitado equipo visitante achicando balones sin mirar más allá de su área se llegó al descanso. Manzano debía volver a pensar su estrategia tras la lesión de Hemed ante la tormenta de ocasiones colchoneras.
Y lo consiguió en el arranque del segundo tiempo. La intensidad volvió a estar protagonizada por el Mallorca y
Giovani tuvo la primera con un venenoso lanzamiento de falta directa que
Courtois sacó con una estirada de foto. Víctor confirmó la reacción fulgurante del equipo balear con robo a Juanfran, sombrero a Miranda y remate que el meta belga atajó sin dificultades. Tan solo cinco minutos basaban para entender el nivel de agresividad reclamada por Manzano a sus pupilos en el entretiempo.
Aouate salvó el primer susto colchonero en la cabeza de Godín, pero los bermellones querían actuar en consecuencia a sus necesidades y adelantaron las líneas de presión. Las imprecisiones y la precipitación por la reducción de espacios condenó la aparición de ocasiones claras al tiempo que el partido entraba en una fase de pelea, faltas y tarjetas. Simeone buscó entonces cambiar el ritmo de partido buscando frescura y peligro a la contra.
Óliver y Adrián entraron por Arda y Gabi antes del minuto 65. El "Cholo" quería aprovechar el ímpetu rival para golpear a la contra, aún a riesgo de sacrificar presencia en la batalla del centro del campo.

Javi Márquez protagonizó el único intento serio en el ecuador del segundo acto con un chut que atajó Courtois. El
partido se replegó en la zona central y ni el Mallorca conseguía imponer su intención de ahogar la salida de juego colchonero ni los locales conseguía manejar la posesión de forma vertical con la claridad necesaria para llegar a la portería rival.
Llegó el
último cuarto de hora con un tanto anulado a Falcao por clara posición antirreglamentaria y el paso adelante necesario para un Mallorca que se veía acuciado por los resultados de otros campos.
Martí dejó su sitio a Alfaro. Una pieza menos de contención y una más para buscar el gol salvador.
Sin embargo el Atlético tuvo el gol anhelado por el equipo visitante en las botas de
Falcao. El delantero colombiano recibió un
pase brillante de Diego Costa en el 78 pero picó el balón de manera defectuosa y no pudo batir a Aouate en su salida. El colombiano dejaba escapar la ocasión más clara del partido y en Mallorca jugando a la heróica ante su desesperada situación respiraba,
Los últimos diez minutos dela temporada 2012-13 en el Vicente Calderón arrancaron con tensión -dos amarillas para Mario Suárez y Godín- y el último cambio de Manzano, que confió a
Pereira -quitó al peleón Víctor- la claridad ausente de sus futbolistas alineados.
Giovani tuvo una clara oportunidad tras recibir en la frontal y conectar un disparo que se fue por encima de la meta de Courtois. No quedaba tiempo y el Mallorca necesitaba romper la posesión que el Atlético pretendía acaparar para cerrar el ejercicio casero sin una cuarta derrota. Simeone quemó sus sustituciones al sacar del campo a Koke y meter al veloz
"Cebolla" Rodríguez.Pero el
Mallorca tendría la ocasión de aferrarse a la salvación antes de comenzar a sollozar en el post partido de la ribera del Manzanares. Un mal despeje de la zaga colchonera colocó la pelota en franca posición a
Hutton que ejecutó un centro-chut cerrado al que ningún jugador visitante pudo poner el broche de oro para anotar el gol más importante de la última década bermellona. La pelota se paseó por el área pequeña sin encontrar remate. Teixeira Vitienes añadió cuatro minutos de sufrimiento en los que los pupilos de Gregorio Manzano no pudieron si quiera inquietar a un Atlético que cerró el partido con uno menos por lesión de Filipe. Simeone cierra una temporada brillante en su estadio y el
Mallorca dependerá de otros marcadores para salvar la categoría tras haber desperdiciado una gran oportunidad en la fiesta colchonera.