Los condones de Maduro
viernes 07 de junio de 2013, 00:31h
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunciaba ayer miércoles la instalación de fábricas de preservativos “para blindar a la patria de embarazos precoces”, al tiempo que pedía a los jóvenes chavistas una labor conjunta de reflexión y posterior distribución de los “condones patrióticos”. Alertaba también de los riesgos de la “locura de la pornografía del capitalismo” en los tiempos de la primera juventud, “cuando a nuestros muchachos se les calientan las orejas”. Cuesta encontrar palabras que definan semejante despropósito, grotesco y absurdo a partes iguales.
Máxime cuando esta misma semana se conocía que en algunas zonas del país va a empezar a instaurarse la cartilla de racionamiento, restringiendo la compra de productos como carne, leche, hortalizas o el célebre papel higiénico, cuya carencia atribuyó Maduro a un “complot de la oposición”. Posiblemente, si Venezuela no tuviese petróleo y el signo político de su gobierno fuese otro distinto al “socialismo bolivariano”, el juicio de parte de la opinión pública sería muy diferente. La escasez de bienes de primera necesidad en Venezuela es culpa única y exclusivamente del chavismo y sus excentricidades. Acusar a la oposición –que, por definición, no gobierna- es culpar al empedrado. Y la cortina de humo de las fábricas de condones es simple y llanamente una falta de respeto a las penurias que padece a diario la sociedad venezolana.