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FAMILIA MEDICI

Los mecenas de Miguel Ángel y Galileo padecían raquitismo

lunes 10 de junio de 2013, 17:29h
Investigadores italianos han descubierto que algunas generaciones de la influyente familia italiana de los Medici se vieron afectadas por raquitismo, según el estudio de nueve esqueletos de niños Medici de entre cero y cinco años. Se trata de una de las primeras veces que científicos tienen acceso a los huesos de jóvenes aristocráticos y sugiere, según los análisis visuales y por rayos de los restos óseos, que las costumbres de la clase alta renacentista pudieron influir en la carga de una enfermedad que actualmente se asocia a la pobreza.
La familia más influyente de la historia de Italia, los mecenas de Leonardo Da Vindi y Galileo Galilei, los impulsores del Renacimiento, gobernantes de la Toscana, cuna de tres Papas y algunos miembros destacados de las casas Reales de Gran Bretaña y Francia, los Medici, sufrieron durante varias generaciones de raquitismo.

Según un estudio realizado sobre los esqueletos de nueve hijos de la familia italiana nacidos en el siglo XVI, publicado por la revista Nature, algunos de los más jóvenes Medici padecieron raquitismo, una deficiencia de la vitamina D que provoca malformaciones y reblandecimiento de los huesos. Según la prestigiosa revista especializada, la enfermedad podría deberse, precisamente al propio estatus de la familia, cuyos privilegios y educación hicieron que sus hijos permanecieran mayoritariamente en interiores.

El raquitismo es una enfermedad que deriva en gran medida de la malnutrición y, por lo tanto, se asocia a la pobreza. Sin embargo, la vitamina D también se obtiene de la luz solar, por lo que el estilo de vida se convierte, junto a la dieta, en factor determinante. ¿Por qué los niños de una de las familias más adineradas de la historia murieron de un mal evitable?

La investigación se ha basado en el estudio de nueve esqueletos de niños Medici de entre apenas unos días y cinco años de edad que fueron encontrados en la famosa Basílica de San Lorenzo de Florencia en 2004 -ocho de ellos- y en una tumba cercana -el noveno. Los primeros resutlados fueron "sorprendentes", tal y como reconoce la paleontóloga de la Universidad de Pisa y co-autora del estudio, Valentina Giuffra, puesto que se esperaba que unos niños de la clase alta renacentista italiana como estos "estuvieran bien alimentados".

Las propias imposiciones y convenciones sociales y culturales del siglo XVI estarían detrás de esa falta de vitamina D de los pequeños Medici. Familia cultivada, sus hijos dedicaban muchas horas del día a actividades de interior, como el estudio, la lectura o la música. Las tradiciones de la clase alta renacentista dictaban también que se cubriera a los niños durante sus primeros meses de vida con varias capas de amplias mantas. Además, los juegos al sol amenazaba la piel blanca de los niños, la diferencia con las clases más bajas cuya tez se tostaba al trabajar al aire libre.

Seis de los nueve esqueletos, analizados tanto visualmente como por rayos X, mostraron signos inequívocos de raquitismo, como una curvatura específica en los huesos de los brazos y las piernas resultado de intentar gatear o andar con los huesos anormalmente blandos. Uno de ellos, el correspondiente al niño Filippo, más conocido como don Filippino (1577-1582), presentaba además una ligera deformación en el cráneo que, según el estudio, se produjo debido a esa falta de vitamina D.

Los investigadores italianos han realizado también un análisis de los isótopos de nitrógeno que se encuentran en el colágeno de los huesos para deducir la dieta principal de los pequeños fallecidos. La conclusión fue que la mayoría de los niños no eran destetados hasta que cumplían dos años. De ahí la falta de vitamina D, muy poco presente en la leche materna.

Otra de las sorpresas para los investigadores fue que algunos de los esqueletos encontrados con signos de raquitismo se corresponden con bebés recién nacidos. Por lo general, los niños no nacen con raquitismo puesto que reciben la cantidad necesaria de vitaminas de sus madres durante el tiempo de gestación. Los paleontógos sostienen que las propias madres podrían haber presentado una falta de vitamina D, quizá no tan acusada como para que se resienta el esqueleto pero lo suficiente como para no surtir al feto, debido a la gruesa capa de maquillaje que usaban las mujeres del clase alta. Otra hipótesis es que la alta frecuencia de embarazo de las Medici -Eleonor de Toledo, por ejemplo, dio a luz a 11 niños en 14 años- influyera en los niveles de vitaminas de su organismo.

Según asegura la antropóloga Mary Lewis en la revista Nature, se trata de una investigación "fascinante" puesto que rara vez tienen acceso los científicos a los esqueletos de niños aristocráticos.
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