Las asociaciones de personas mayores más representativas de este país, UDP y CEOMA, han lamentado que no se hayan puesto en contacto con ellos para pedirles su opinión sobre cómo debería ser una reforma de las pensiones y han criticado que el proyecto de reforma del comité de expertos penalice a los pensionistas “por vivir más años”.
Las
asociaciones de personas mayores más representativas de este país han lamentado que ni el
comité de expertos ni el Gobierno se hayan puesto en contacto con ellos para pedirles su opinión al respecto de cómo debería ser una futura
reforma de las pensiones. Así, tanto la
Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (
UDP) como la
Confederación Española de Organizaciones de Mayores (
CEOMA), con más de tres millones de afiliados entre las dos, han criticado que no se tenga en cuenta el conocimiento que pueden aportar en un tema en el que son expertos.
La secretaria general de UDP,
Margarita García Durá, que también es miembro del
Consejo Estatal de Personas Mayores, ha explicado a EL IMPARCIAL que no les ha preguntado nadie: “Desde el Gobierno todavía no se ha hecho nada y estamos precisamente esperando que lo hagan porque
más expertos que nosotros no hay”. En este sentido, ha puesto de relieve que ya que encuentran unos expertos que son tan expertos, “los debían dedicar a estudiar cómo se consiguen puestos de trabajo, no a ver cómo se pueden recortar las pensiones”.
García Durá cree que se parte de una base errónea: “Estoy
harta de oír que lo que pone en riesgo la viabilidad de las pensiones es el aumento de la esperanza de vida de las personas mayores”. La portavoz de UDP entiende que “lo que pone en riesgo realmente esta viabilidad es el aumento de poca esperanza de vida laboral de las personas jóvenes”.
“El verdadero problema es que vivimos en un país en el que vemos que se están prejubilando personas con 55 años. Tienen que cobrar el paro y luego una jubilación anticipada. Esto es lo que pone en peligro de verdad la viabilidad de las pensiones, no el aumento de la esperanza de vida, que tampoco se ha alargado en 50 años”, se queja Margarita García Durá.
"Si vives más tienes una penalización"Igual de contundente se ha mostrado el vocal del Comité Ejecutivo de CEOMA,
Ángel Quesada Lucas, que ha señalado a este periódico que “lo que más preocupa de todo lo que se ha hablado sobre este informe del comité de expertos es esa
penalización por el número de años”. “Es decir que
si vives más tienes una penalización. Nadie tiene asegurados un número de años de vida. La media sí la sabemos, que es mayor, y eso es lo que preocupa al sistema”, ha señalado.
Quesada imagina que técnicamente el proyecto de los expertos estará bien hecho, “pero las cuestiones no hay que resolverlas sólo técnicamente,
también hay que tener en cuenta los aspectos humanos”. En este sentido, apunta que “la reforma de las pensiones debería ir por la línea de garantizar el nivel de vida que ha mantenido la persona en su vida activa” y concluye que “habría que tratar de mantener el sistema haciendo los esfuerzos y sacrificios que sean necesarios, pero
sin penalizar más a aquellos que más lo necesitan”.
Otros aspectos en el que hacen hincapié las asociaciones de mayores es en la edad de jubilación y el comienzo del cobro de la pensión. García Durá cree que “el factor importante es que
se habla de la jubilación a los 67 años y aquí las personas difícilmente llegan a jubilarse a los 65”. Entiende que “de entrada, lo más inminente que habría que hacer es que la gente de verdad trabajara hasta los 67 y que no se prejubilaran con expedientes de regulación de empleo (ERE) de miles y miles de personas”.
En esta línea, desde CEOMA, donde siempre se ha abogado por una flexibilidad laboral que permita al mayor jubilarse a la edad que considere oportuna, siempre y cuando lo permitan sus condiciones físicas y psíquicas, se muestran contrarios a estas prejubilaciones multitudinarias y apuestan decididamente por fomentar el trabajo de los jóvenes.