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Nada que ver 1996 con 2011

Javier Santiago Vélez
jueves 13 de junio de 2013, 21:01h
Entre estas dos fechas hay pequeñas similitudes y grandes diferencias. Las similitudes hacen referencia, a que en esos años, se produjo el cambio de gobierno en España, del PSOE al PP, del derroche sin control a la gestión controlada, del progresismo al liberalismo “light”.

Las enormes diferencias, centrándonos sólo en hechos económicos, y no en personas, son muchas.

En primer lugar, España en el año 1996, tenía como propias, las competencias en materia monetaria y económica, con toda la autonomía y poder de decisión que llevan consigo. En 1995, con el gobierno del PSOE, se devaluó la peseta, con lo cual se pudo hacer frente mejor al incipiente nivel de deuda y de prima de riesgo.

En este aspecto decir, que los niveles de prima de riesgo alcanzados en 2011 (con Zapatero), y los niveles de prima de riesgo de 1995, eran similares (538 puntos básicos en 1995 por 514 en 2011). La diferencia fue la tendencia, ya que de 1995 a 1997 se redujo bruscamente de 538 a 30 puntos, y en 2011, esa reducción es mucho más pausada.

En segundo lugar, España tenía muchas empresas públicas, y en el año 1996, comenzó la etapa de privatización de las mismas, con el correspondiente ingreso por su venta. Ejemplos como Gas Natural, Telefónica, Aldeasa, Tabacalera, Endesa, Repsol, Argentaria, Red Eléctrica se privatizaron total o parcialmente desde el año 1996.

En tercer lugar, España desde el año 2000, ha sido el principal beneficiario de Fondos Estructurales de la UE junto a Polonia. A partir del año 2013, España debería dejar de ser un país receptor de fondos, a ser un país aportador de recursos, ya que se suponía que España habría alcanzado un nivel de desarrollo y estabilidad suficiente como para convertirse en contribuyente neto de recursos.

Para 2007-2013, España tenía una asignación de 35.217 millones de euros. En 1989-1993 fue de 14.229, 1994-1999 de 34.449 y en 2000-2006 de 56.205 (cifras en millones de euros). La previsión es que en 2014-2020 España podría perder 20.000 millones de asignación.

Por todo ello, España no podrá beneficiarse en la misma medida que lo había hecho, de los recursos aportados desde la UE, fondos destinados en mejoras de infraestructuras (esencialmente de telecomunicaciones), ayudas al medio rural y medioambiental, subvenciones a empresarios y jóvenes. Esa falta de fondos, dejará un vacio, difícilmente subsanable.

En cuarto lugar, en 1996 el Gobierno decide que España entrará en el euro, provocando un incremento enorme de la confianza en los agentes económicos. Esto ayuda a mejorar el atractivo de nuestros productos en el exterior, siendo la balanza comercial, un flujo de aire fresco para nuestra endeudada economía. Las políticas económicas que el PP pone en marcha para cumplir los requisitos de la entrada efectiva en el euro el 1 de enero de 2001 (abaratar el despido y promover la creación de empleo fijo) impulsaron la recuperación económica del país.

Por último comentaremos, que a partir del año 1996, y gracias a la “burbuja inmobiliaria” y a la facilidad de liquidez que se dio por parte del sistema bancario, a través de créditos e hipotecas, se generó el “boom” de la construcción, por el cual se crearon más de 2 millones de empleos, entre directos e indirectos. Esto es algo que ocurrió, y no volverá a ocurrir.

Con todo esto, vemos, que dejando de un lado las personas, y centrándonos en los hechos, la situación económica y social del país en 1996, poco o nada tiene que ver, con la de 2011.
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